*El intercambio de vasijas policromas entre las élites mayas evidenció alianzas, lazos familiares y contactos diplomáticos entre ciudades como Yaxchilán, Calakmul y Motul de San José, según estudios arqueológicos y epigráficos.
Redacción
Durante el periodo Clásico Tardío, el intercambio de regalos fue una práctica fundamental para consolidar los vínculos políticos entre las diversas entidades mayas de las Tierras Bajas del sur. Entre estos presentes, la cerámica policroma ocupó un lugar destacado como objeto de prestigio reservado a las élites gobernantes, al grado de acompañarlas incluso en sus entierros.
Investigaciones arqueológicas y epigráficas revelan que la ciudad de Yaxchilán mantuvo estrechos nexos políticos con importantes urbes del Petén, como Calakmul y Motul de San José. Estas relaciones incluyeron alianzas estratégicas, lazos familiares y contactos diplomáticos, reforzados mediante el intercambio de bienes simbólicos.
Los estudios señalan que tanto en Calakmul como en Motul de San José existió una sólida tradición de cerámica policroma tipo códice, considerada un bien de alto valor social y ritual. En este contexto, resulta significativo que en las tumbas de la élite gobernante de Yaxchilán se hayan encontrado piezas de este tipo, lo que confirma la circulación de estos objetos como parte de las prácticas políticas y ceremoniales. De acuerdo con Roberto García Moll y Rafael Fierro Padilla, autores del estudio publicado en Arqueología Mexicana, la presencia de esta cerámica en contextos funerarios no solo refleja el estatus de quienes la poseían, sino también la compleja red de interacciones políticas que caracterizó al mundo maya durante el Clásico Tardío.