
* Asaltos y la presencia de la delincuencia organizada han incrementado su preocupación, por lo que exigen mayor presencia de las autoridades.
Redacción / Alfaro Noticias
En las comunidades rurales de la zona alta de Tapachula, los campesinos y habitantes de los ejidos productores de café denuncian que el aumento de la inseguridad ha generado un creciente malestar. Los residentes de localidades como La Patria, Cantón Chicharra, Ejido San Antonio y Ejido 26 de Octubre, entre otras, han denunciado el incremento de asaltos, secuestros y extorsiones, lo que ha alterado la tranquilidad de la región.
Ante este panorama, al menos seis comunidades han decidido reactivar la Policía Auxiliar Rural para intentar contrarrestar la creciente violencia. Wilmar Alonso López González, presidente de la comunidad de San José de Japa, indicó que los actos delictivos han escalado significativamente en los últimos meses, afectando la seguridad y la economía local. Los cafetaleros han sido especialmente vulnerables, ya que los robos afectan directamente sus cosechas, lo que pone en riesgo su sustento.
A pesar de las solicitudes de mayor vigilancia por parte de los pobladores, quienes piden patrullajes constantes, especialmente durante la noche, las autoridades locales no han brindado una respuesta efectiva. Los habitantes señalan que las fuerzas de seguridad no han podido frenar los delitos, y en ocasiones, los delincuentes detenidos son liberados rápidamente, lo que ha incrementado el sentimiento de impunidad en la región.
La situación se agrava con el uso de caminos rurales y veredas por parte de grupos del crimen organizado, quienes aprovechan estos trayectos para el tráfico de armas, drogas y migrantes, evadiendo los operativos en las zonas urbanas. Esto ha dificultado aún más los esfuerzos por parte de las autoridades para garantizar la seguridad en las áreas más alejadas.
El malestar de los campesinos también se ha reflejado en la creciente presión para que las autoridades municipales y estatales tomen medidas más concretas. Recientemente, los habitantes de la zona alta informaron que, en varias ocasiones, al intentar pedir apoyo a la policía, no recibieron respuesta o la atención fue insuficiente, lo que generó más frustración entre la población.
Si la situación continúa sin mejorar, los pobladores advirtieron que tomarán nuevas acciones, incluidas protestas ante la fiscalía y el ayuntamiento, e incluso consideran la posibilidad de hacer justicia por su propia mano. Con información de La Jornada.