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Calenturas ajenas / La Feria

Calenturas ajenas / La Feria
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Sr. López

“Que dice mi mamá que es usted un hijo de la… (termina en -gada), y que muchas gracias”, le mandó decir -una tía de la abuela Elena-, al ranchero vecino suyo que le metió un tiro en la cabeza a su marido, un tipo vil, bajo, vago y muy violento que la hacía sufrir mucho a ella y sus nueve hijitos… “y que muchas gracias”. Historias de pueblo.

La decisión del Trump, de impedir que llegue petróleo a Cuba, a este menda le parece un atropello, pero así son los pleitos entre países, se resuelven con la ley del más fuerte, nos guste o no. Pregunte en Ucrania.

Dicho eso, pasa su texto servidor a notificarle que el viernes pasado, Claudia Sheinbaum Pardo, públicamente aceptó (sin darse cuenta), que no somos un país soberano, que estamos sujetos a los mandatos de los EU.

Sucedió en su matiné de prensa, esta vez en Tijuana. El reportero Israel Aldave, de Grupo Fórmula, le preguntó cuál era la postura de su gobierno, ante la Orden Ejecutiva del Trump para imponer sanciones comerciales a los países que envíen petróleo a Cuba.

La señora del segundo piso, llevaba una declaración escrita. La leyó. Primero reafirmó “de manera inequívoca, el principio de soberanía y la libre autodeterminación de los pueblos”; añadió que esa Orden causará una crisis humanitaria en Cuba; que había ordenado a nuestro Canciller, preguntar al de los EU, “los alcances del Decreto que fue publicado el día de ayer”; y terminó diciendo que buscarán otras maneras de ayudar a Cuba. Hasta suena bien. Pero no.

El reportero insistió: “Presidenta, pero más allá de estos alcances del decreto del presidente Trump, ¿México no va a dejar sola a la Isla?” -y la doñita del bastón de caramelo, respondió:

“A ver, nosotros tenemos que saber los alcances, porque tampoco queremos poner en riesgo a nuestro país en términos de los aranceles, queremos saber los alcances (…) y buscar distintas maneras de apoyar (…) buscaremos la manera, sin poner en riesgo aMéxico (…) buscar la solidaridad siempre con el pueblo cubano. Y vamos a esperar a esta comunicación y conocer los alcances de este Decreto”.

A ver… a ver… ¿la Presidenta quiere saber “los alcances” de una orden del Presidente de otro país? O sea: que le digan en qué consiste la orden del Trump. Eso es aceptar tácitamente que le da órdenes, porque si no, la respuesta era: México no sujeta sus decisiones soberanas a órdenes de otro país (aunque después, en privado, le prohibiera a Pemex mandar ni una cubeta de petróleo a Cuba).

Pero, no, la señora ni cuenta se dio que se sometió públicamente a lo que mande el padrote de América Latina, porque al declarar que buscará otras maneras de ayudar a Cuba, está diciendo que obedecerá…para no poner “en riesgo a México”. ¡Ay, doñita!

Y a todo esto, ¿ayudar a Cuba por razones humanitarias?, ¿de veras?, ¿no es capricho por apoyar a una dictadura socialista?, porque si a esas vamos, Haití está más fregado y ni una copita tequilera de petróleo le ha mandado. Ella triplicó los envíos a Cuba, respecto de su antecesor, ella sí es de izquierda.

No es uno desalmado. Pero ¿quién nos nombró tutores de Cuba? Claro que duele ver cómo está Cuba, pero está como está por sus propias acciones.

Fidel Castro derrocó al dictador Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959; Cuba iba a ser “territorio libre de América”, instaló su régimen socialista, autoritario, de partido único, y fusiló a miles, al menos a 3,116 personas más 1,166 ejecuciones extrajudiciales; y no es calumnia, lo dijo el Che Guevara ante la Asamblea General de la ONU el 11 de diciembre de 1964: “Es una verdad conocida y la hemos expresado siempre ante el mundo. Fusilamientos, sí. Hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte (…)”. A muerte fue… y es.

Para abrir boca, el castrismo promulgó el 6 de julio de 1960, la Ley 851 de “Defensa de la Economía Nacional”, autorizando la nacionalización forzosa de bienes y empresas propiedad de ciudadanos de los EU, sin pagar. Eso es robar. Ya trompudo el tío Sam, la URSS entró a la isla. No parece haber sido buena idea.

Cuba en 1958, antes de empezar a vivir en el paraíso socialista, tenía un Producto Interno Bruto per cápita(por cabeza), de 2,363 dólares. Sí, Cuba era un país rico, tercera economía de América Latina y por su PIB per cápita estaba entre los primeros 15 países del mundo. Cuál fue el logro del socialismo en Cuba en estos 67 años de régimen castrista.

Es perder el tiempo buscar información en su Oficina Nacional de Estadísticas e Información, ofrece datos hilarantes (sus cifras de 2025, dan para un PIB per cápita de 54,196 dólares, como el de Japón); la realidad es que con datos del Maddison Project de la Universidad de Groningen de los Países Bajos(Holanda, pues), y del economista Miguel Alejandro Hayes, su PIB per cápita es de 774 dólares, como el de Níger. Para que calcule la catástrofe cubana, el año pasado el PIB per cápita de Haití, fue de 2,142 dólares, según el Banco Mundial, la economía de Cuba es la tercera parte que la de Haití.

Para hacer una odiosa comparación, el PIB per cápita de México, en 1958, fue de 350 dólares (apenas el 15% del cubano), y para el año 2025, bajo el yugo infame del capitalismo neoliberal que tanto daño nos ha hecho, llegó a 13,967 dólares por tenochca. Mientras Cuba disfrutaba las mieles del socialismo castrista, México creció 40 veces su PIB per cápita y ahora somos la economía 12 ó 13 del mundo.

A Cuba la arruinó su régimen. Cuba ha recibido ayuda, mucha ayuda, más que ningún otro país de la región, por lo pronto los 65,000 millones de dólares que le regaló la antes URSS, hoy Rusia, aparte de unos 40,000 millones de dólares de Venezuela en petróleodel que una buena parte revendían los funcionarios castristas a Asia, sí, se lo robaban. Y ahora resulta que es nuestro problema.

Señora Sheinbaum, deje su necrofilia ideológica mientras gobierne México. Y aunque se oiga feo, que Cuba se rasque con sus uñas. No nos ponga a sudarcalenturas ajenas.

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