* La Secretaría revisa posibles omisiones de funcionarios, empresas o proveedores tras el accidente ocurrido en diciembre
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno mantiene abiertas diversas auditorías e investigaciones tras el descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el pasado 28 de diciembre en la Línea Z, que dejó un saldo de 14 personas fallecidas y cerca de un centenar de lesionados.
La titular de la dependencia, Raquel Buenrostro, informó que las indagatorias buscan determinar si existieron omisiones o fallas en los procesos a cargo de servidores públicos, empresas contratistas o proveedores involucrados en la operación del proyecto ferroviario.
En entrevistas con medios, la funcionaria explicó que, por mandato legal, la secretaría realiza auditorías de manera permanente a las instituciones del gobierno federal y que, ante hechos considerados graves, las revisiones se amplían y se vuelven más específicas para garantizar el deslinde de responsabilidades.
Buenrostro precisó que el Tren Interoceánico ya había sido auditado con anterioridad al accidente como parte de los mecanismos de prevención, pero que tras el descarrilamiento se reforzaron las revisiones con enfoques puntuales sobre los procesos técnicos, administrativos y de supervisión.
Indicó que, en esta etapa inicial, el análisis se concentra en la revisión documental y operativa para verificar que los procedimientos se hayan ejecutado conforme a la normatividad. En caso de detectarse irregularidades, las investigaciones se dirigirán directamente a los responsables.
La secretaria señaló que las auditorías continúan en curso y que la dependencia dará a conocer los resultados conforme avancen las investigaciones, con el objetivo de que se esclarezcan los hechos y se garantice la aplicación de la ley.