
- Denunciaron la suspensión de medicamentos de patente, préstamos y posibles recortes a vales de despensa, medidas que atribuyen a un proceso de auditoría municipal.
El pasado viernes 13 de febrero, un sustantivo grupo de jubilados y pensionados del Ayuntamiento Municipal de Tuxtla Gutiérrez, se apersonaron en las oficinas del alcalde Ángel Torres Culebro, a efecto de saber los porqués de la suspensión de la entrega de medicamentos de patente a cambio de genéricos a los ex trabajadores que padecen enfermedades crónicas, así como para saber los motivos de la suspensión de préstamos personales y respecto de la amenaza de arrebatarles sus vales de despensa, compromisos todos que administraciones municipales anteriores les habían venido cumpliendo de manera regular y sin pretextos.
Ante sus cuestionamientos, cabe señalar que una comisión fue recibida en las oficinas de presidencia municipal, para atenderlos en nombre de Torres Culebro, explicándoseles que el gobierno municipal pasa por un proceso de auditorías y eso requería la suspensión de ciertos apoyos, sin aclararles más.
Una cuestión que no satisfizo la preocupación de quienes, tras haber prestado por lo menos tres décadas sus servicios al gobierno capitalino, hoy ven de cerca la guadaña de los recortes a sus apoyos, tan al uso en la gestión pública de la actualidad y en nombre de una pretendida austeridad o vaya usted a saber si por el inadecuado manejo de los recursos públicos.
El caso es que, a estas alturas y entre el pliego de aclaraciones, sólo se quedaron con la promesa de que “pronto serán habilitados los préstamos personales”. En los otros puntos de su pliego, acaso de mayor importancia, están el no sustituir los medicamentos de patente por genéricos, toda vez que como es bien sabido sus efectos son lentos y menos eficaces, para quienes hoy en la tercera edad no puede permitirse reducir el control de las enfermedades crónico-degenerativas que padecen.
Acaso lo que no ha reflexionado la autoridad de la capital del estado, es que están corriendo el riesgo de cometer actos de lesa humanidad, que más adelante podrían traerles consecuencias jurídicas, las cuales resultarían en un costo más alto del que pretenden ahorrarse.
Ojalá y el alcalde Ángel Torres Culebro escuche y haga valer lo que tanto predica en nombre propio como el gesto “humanista” de su gobierno. Lo menos que puede hacer es ponerse las pilas y atender con respeto y comprensión a quienes dejaron gran parte de su vida al servicio de la comuna tuxtleca, coincidieron en señalar los ex trabajadores inconformes, a los cuales y para evitar pudieran ser “etiquetados”, se omiten sus nombres. Y es que no se puede soslayar que las mujeres y hombres de la llamada tercera edad, dada su vulnerabilidad, son dignos de la mayor consideración.
Lo grave del caso, reiteraron los inconformes, es que ya se empezó con el cambio a medicamentos genéricos y ahora lo que podría venirse en su contra como avalancha son los vales despensa y quien sabe qué más. Un atentado contra su seguridad social que debe evitarse.


