
Sr. López
Cariacontecidos en el velorio sus cinco hijos y más la recién viuda, tía Isabel (prohibidísimo decirle Chabela),porque el funeral de tío Alfredo lo pagaban los tíos. Pero, llegaron unas monjitas a dar el pésame y agradecer la ‘ayuda de siempre’ del difunto; luego el cura párroco, por el ‘apoyo de años’ del ya fiambre al hospicio; y después, otras monjitas que tenían un asilo de ancianos, que fue cuando la tía bramó: -¡Vámonos! -fueron 14 años de penurias, de medio comer y de usar velas en la casa. Quedó solo el ataúd en la funeraria. Nadie fue al entierro. Viejo canalla.
Orgullosa la patria, usted, nosotros, vosotros, ellos,apoyamos a Cuba. Sí, señor. Pa’que vea el tal Trump. Pa’que vea el mundo. Acá no nos andamos con chiquitas (con chiquitos sí, en política… es otro asunto).
Humanismo mexicano se llama, explicó el domingo pasado la presidenta de México, y afirmó que seguiremos (usted, nosotros, vosotros, ellos), enviando ayuda humanitaria a Cuba.
Paciente doña Sheinbaum, explicó que ese “enfoque”se basa en “la herencia cultural de los pueblos originarios y en la historia política del país”.¿Enfoque?… bueno, así habla.
Lo malo, doñita, es que la “herencia cultural de los pueblos originarios” (caso de estudio, el Cartel Tenochtitlán Nueva Generación), respecto de sus vecinos eran el cobro de piso (tributos), y capturar gente que sería parte del menú; no se tiene noticia de ningún caso de ayuda al vecindario, nunca. Por otro lado, se sugiere que si la Presidenta no tiene inconveniente para ello, jamás vuelva a invocar la “historia política del país”, que es de pena ajena, no le doy detalles que no necesita.
Se entiende. La señora del segundo piso no podía decir que por sus presidenciales chones, le da la gana mandar ayuda a Cuba, que les hace falta, eso sí.
Pero hay un detalle que por obvio tal vez nos pase desapercibido: es mucha la insistencia de la doñita del bastón de juguete en ahorrar, por ejemplo, ahora con su Plan B para bajar el gasto en congresos estatales, cabildos municipales y ya cuando pueda -ayer volvió a decirlo-, en lo que cuestan los partidos políticos y los legisladores federales: “Nosotros vamos a seguir de todas maneras insistiendo en que también debe haber disminución de los privilegios a los partidos políticos y la elección de todos los diputados (…) no se logró ahora, pero eso no quiere decir que quitemos el dedo del renglón”.
Como sea, por lo pronto, con el Plan B habrá un ahorro de cuatro mil millones de pesos que se destinarán, dijo la doñita: “para bachear; que se vaya para obra pública; para agua potable; para drenaje”.Pues muy bien. Que se atropelle la soberanía de los estados y la autonomía de los municipios: cuatro mil millones lo valen… aunque ese ahorro sea el 0.039% del presupuesto de egresos de este año, que suma 10 billones 193,683 millones 700 mil pesos. Y a todo esto, si de ahorrar se trata, que dejen de gastar tres mil millones al año en Siervos de la Nación, que son empelados de Morena, incrustados en el gasto federal.
Pensará usted, lector de buena fe, que eso no tiene nada que ver con lo de Cuba. Tiene razón. Pero mientras la señora de Palacio ha hecho circo, maroma y teatro para ahorrar gasto político en México, logrando exhibir que sus aliados son por conveniencia no por convicción, poniendo en riesgo su propia imagen, a cambio de escuálidos cuatro mil millones, a Cuba mandan cataratas de dinero.
El gobierno no nos informa cuánto ha mandado de ayuda humanitaria a Cuba. Rascando datos de Aduanas, de plataformas de comercio exterior y del rastreo satelital que controla el tráfico marítimo en el mundo, se estima que del año 2022 al 2025, se han enviado petróleo y combustibles desde nuestro quebrado Pemex, por el equivalente a 75,000 millones de pesos en petróleo, gratis, es ayuda… son 19 años de ahorros en congresos locales y municipios.
Nada más entre mayo y agosto de 2025, Pemex mandó a Cuba por ahí de 60 mil millones de pesos, lo mismo que el presupuesto anual de la Secretaría de Seguridad federal para 2026; cuatro veces el presupuesto destinado a infraestructura educativa básica. Y no le crea al Director de Pemex eso de que se manda “muy poquito”, porque ya se sabe, ya se supo, que le mienten a la Comisión de Bolsa y Valores de los EU, a la que reportan un 83% menos de lo que realmente se regala a Cuba de combustibles (tienen que informar para seguir pidiendo prestado).
No contemos el gasto en médicos cubanos ni los 387 millones de pesos en la impresión de libros de texto para Cuba, ni siquiera las tres mil toneladas de alimentos que ha mandado doña Sheinbaum, pobres cubanos… aunque, espere, en esas tres mil toneladas van ¡medicinas!, y eso no tiene perdón de Dios, en México hay desabasto.
Es horrible criticar el apoyo a gente necesitada. Sí. Pero no es cierto que nuestro gobierno apoye a Cuba porque su población lo está pasando fatal. No es cierto.
Mire, si de apoyar al pobre del rumbo se trata, que apoyen a Haití, que está infinitamente más fregado que Cuba. El Producto Interno per cápita (por cabeza), en Haití es 20 veces inferior al de Cuba. El gasto en salud en Haití es unas 913 veces menos que en Cuba. En Haití hay gente, no poca gente, que come lodo… sí: lodo, hacen galletas de lodo con manteca y sal (las ‘bonbon tè’, galleta de tierra). ¡Vamos a ayudar a Haití!
Después de los sismos de 2021, México informó que mandó “toneladas de ayuda a Haití”… sí, 19 toneladas, Cubita la bella lleva tres mil toneladas en estos pocos meses.
Dijo ayer la Presidenta: “Hay quien dice: ‘yo no estoy de acuerdo con el gobierno de Cuba’; está bien, pero no tiene por qué hacer que el pueblo sufra”.
Muy de acuerdo señora, quedamos a la espera de que también mande ayuda humanitaria, alimentos gratis, a los 44.5 millones mexicanos en pobreza que son cuatro y media veces más que toda la población de Cuba. La verdad es que no apoyan a los cubanos, apoyan una feroz dictadura comunista de Cuba.
Falta ver si al tío Sam le van a aguantar el paso.


