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A tontas y a locas / La Feria

A tontas y a locas / La Feria
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Sr. López

Tía Chiquita (Guillermina), era de las de Autlán y se casó cuatro veces pero solo tuvo tres maridos (se juntaba nada más, pero no lo ande contando). La cosa fue que después de separarse del tercero, se volvió a casar con el primero y ya entró en paz. Según ella, todos eran desobligados pero tío Ramón (el primero), era “muy cumplidor”. Se entiende.

No sabe uno a qué atenerse. Por un lado hay los que aseguran que Morena llegó para quedarse, que no hay manera de que pierda el poder; por el otro, los que están convencidos que van de salida, que no hay manera de que los cuatroteros sigan en el poder.

La mala noticia es que al momento, la intención del gallardo peladaje nacional, es una moneda en el aire. Es igual lacantidad de tenochcas que ya les anda por ir a votar y echarlos del poder, que los que muy campechanos dicen que volverán a votar por los transformadores de la patria. Según Lorena Becerra que algo le sabe a las encuestas, de cada lado está el 47% de los electores y el 6% dijo que no sabía qué iba a hacer (además, falta mucho).

Y sí falta mucho para las elecciones intermedias en 2027 y una eternidad para las presidenciales en 2030, todo puede pasar. Bueno, no todo, hay cosas que no volverán a pasar. Una es la presencia del Pejestorio en las campañas. Él ya ganó dos veces la presidencia, en 2018 a su favor y en 2024 para la doñita del bastón de caramelo… porque ganó él: él hizo la campaña, él alineó a los grupos de Morena, él dobló a los gobernadores, él le metió carretadas de dinero, él garantizó impunidad a sus huestes para que hicieran charamuscas con la ley… y acuerdos con los Traviesos del Fentanilo, que en el mejor caso, él no los hizo pero bien que lo sabía y se hizo de la vista gorda.

Nada de eso se va a repetir y no es lo mismo el Pejehová en campaña que la señora del segundo piso, que no es precisamente, delirio de multitudes. Por si lo duda, fíjese en las encuestas, las nacionales, que ya ponen a doña Sheinbaum con el 70% de popularidad, baje y baje desde el 85% que decían tuvo en marzo del 2025 (El Financiero).

Si duda usted con sobrado fundamento, en la veracidad de las encuestas nacionales, puede revisar las del extranjero, por ejemplo Morning Consult, Political Intelligence, Gallup y nomás para que no digan que anda uno buscando encuestas a modo, puede checar la de WCIOM (Centro Ruso de Investigación de la Opinión Pública), que coinciden en que la dama de Palacio está entre los 20 presidentes con mayor aprobación mundial… con el 41%; para ser parejos le recuerdo otra encuesta con resultados favorables a ella, la muy seria del Pew Research Center, de julio de este año: 64% de opinión favorable, 19 puntos abajo de su encuesta anterior, pero con un 233% de crecimiento de rechazo (del 15% al 35%), se dice fácil.

Por otro lado y del mayor interés, son las encuestas (esas sí solo nacionales), sobre la percepción favorable de nosotros los del peladaje, sobre Morena. En el 2025, reportaron que tenía la aprobación del 45%… en el primer trimestre de este año, estaban en el 33%. Y con eso les sobra porque los partidos de oposición están de dar pena (todavía que ya quedamos que falta mucho y todo puede pasar).

¡Ah!, disculpe usted, casi se le olvida a su texto servidor undetallito: el 44.5% de los gallardos tenochcas, asocia a Morena con el término “narco partido” (Massive Caller, 27 de mayo de este año).

Esa etiqueta, ese baldón, “narco partido” no se les quita ni con baños en sosa cáustica, doña Sheinbaum se ha encargado de tatuarlo en la frente de ella, de su partido y su gobierno, cuando el 31 de mayo de 2026, conmemorando el segundo aniversario de su triunfo electoral, sobre el asunto de Rocha Moya & Cía., ante un Zócalo repleto, dijo vehemente:

“Es legítimo dudar, con  legítimo interés, en los juicios de extradición para autoridades electas, porque primero, hay que tenerlo claro, vienen por uno, luego por otros, hasta que las oficinas del Departamento de Justicia, se vuelven el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir”.

De veras, no se ayuda: “vienen por uno, luego por otros”… o sea, sabe que entre sus correligionarios hay otros clientes para el tío Sam. Ni modo.

Así, doña Sheinbaum enfrentará las elecciones intermedias y las presidenciales del 2030, presidenciales, sin su Pejestorio; sin el partido marcando el paso como los tenía el Pejehová; y sin resultados, por eso miente tanto, no hay logros del primer y segundo piso de la transformación, con el agravante del inexcusable incremento del gasto militar, 43.15% en ocho años, ante el menor presupuesto al sector salud en 15 años (respecto del PIB), el menor gasto en educación pública en todo este siglo (15.8% del gasto total programable de 2026, cuando en el año 2000 era del 25%), con “Jóvenes Escribiendo el Futuro”, atendiendo solo el 12% del total de jóvenes en educación profesional… y lo demás, que está todo mal, sin dramatizar, todo, porque el aumento al salario mínimo no cuenta, no lo pagan ellos y los programas sociales son repartir nuestro dinero (si es que de veras lo gastan todo en la gente).

Pero no se puede asegurar si este régimen cuatrotero se va a la finca de Palenque o no. Depende de la panza, eso sí. Si no repunta la economía, la gente pierde la paciencia.

En la más reciente encuesta mensual del Banco de México a 41 especialistas, que sirve para medir los factores que limitan el crecimiento económico del país, el resultado fue que hay obstáculos de alto impacto, graves, por débil Estado de derecho (la Suprema del Bienestar), impunidad, corrupción e inseguridad. Y la doñita está terca en seguirle con el segundo piso sin el primero.

Mientras la Presidenta pregona que “vamos bien y vamos a ir mejor”, ayer se supo: ya son seis “centros de procesamiento ilícito de combustibles”, refinerías clandestinas, en San Luis Potosí (dos), Hidalgo, Morelos, Cadereyta y Reynosa. No en montes, en ciudades, a plena vista.

No saben gobernar, no saben cumplir, todo hacen a tontas y a locas.

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