* Aseguró que el tema del suministro de crudo no fue tratado con su homólogo estadounidense y señaló que México busca salidas diplomáticas ante las nuevas restricciones
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que el gobierno de Estados Unidos haya solicitado a México suspender los envíos de petróleo a Cuba, como afirmó el presidente Donald Trump, y sostuvo que el tema no ha sido abordado en ninguna conversación directa entre ambos mandatarios.
Durante actividades públicas realizadas este fin de semana, la mandataria federal precisó que el suministro de crudo a la isla no fue parte de su agenda bilateral con Trump, aunque reconoció que el tema sí fue tratado por el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, en un diálogo con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en el contexto de nuevas medidas arancelarias anunciadas por Washington.
Las declaraciones de Sheinbaum se produjeron luego de que Trump señalara públicamente que México había dejado de enviar buques con petróleo a Cuba a petición suya, afirmación que fue desmentida por el gobierno mexicano. De acuerdo con la presidenta, la imposición de aranceles a países que suministren crudo a la isla modificó el escenario diplomático, por lo que México analiza alternativas para atender la situación sin vulnerar acuerdos internacionales.
En ese contexto, Sheinbaum informó que esta semana se prevé el envío de ayuda humanitaria a Cuba, como una medida temporal mientras se exploran vías diplomáticas relacionadas con el suministro energético. Detalló que el apoyo será coordinado por la Secretaría de Marina y la Secretaría de Gobernación, aunque no precisó el tipo ni el volumen de los insumos que serán enviados.
La presidenta señaló que la medida responde a preocupaciones por el impacto social que podría generar la reducción del suministro energético en la isla, particularmente en servicios básicos. Añadió que el gobierno mexicano mantiene el tema en revisión permanente y lo considera prioritario por razones humanitarias.
Por su parte, el presidente estadounidense declaró que Cuba podría evitar una crisis si establece acuerdos con su gobierno, al tiempo que minimizó los efectos inmediatos de la reducción en el envío de petróleo desde México y Venezuela.