* Señaló que la medida respondió a un análisis de seguridad nacional, mientras que el embajador estadounidense destacó la cooperación bilateral contra el crimen organizado
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el traslado de 37 personas vinculadas al narcotráfico a Estados Unidos no fue una exigencia del presidente Donald Trump, sino una determinación soberana adoptada por el Consejo Nacional de Seguridad, tras un análisis interno sobre seguridad nacional.
Durante su conferencia matutina del 21 de enero, la mandataria explicó que la autorización para la expulsión de los detenidos respondió a solicitudes formales del Departamento de Justicia de Estados Unidos y a los acuerdos de cooperación vigentes entre ambos países en materia de combate al crimen organizado. Precisó que, aunque varios de los implicados eran extraditables, la decisión final correspondió al Estado mexicano.
Sheinbaum subrayó que este tipo de acciones forman parte del entendimiento bilateral entre México y Estados Unidos y sostuvo que el criterio principal fue priorizar los intereses del país. Reiteró que no se trató de una entrega automática, sino de una resolución basada en conveniencia y evaluación institucional.
Entre las personas trasladadas se encuentran integrantes de distintos grupos criminales, como el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Golfo y el Cártel del Noreste. En la lista figura Pedro Inzunza Noriega, conocido como “El Señor de la Silla”, detenido en Sinaloa a finales de 2025 y señalado por autoridades estadounidenses por delitos relacionados con narcoterrorismo.
También fueron enviados Armando “N”, identificado como “El Delta 1”, presunto jefe de sicarios del CJNG, así como María del Rosario “N”, alias “La Señora”, señalada por tráfico de drogas sintéticas y armas, quien es la única mujer incluida en este grupo.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, calificó la acción como una colaboración histórica entre ambos gobiernos. A través de un mensaje público, señaló que la transferencia de los detenidos refleja una voluntad compartida para desmantelar redes criminales y llevar a los responsables ante la justicia.
Esta es la tercera ocasión en menos de un año en que el gobierno mexicano realiza el traslado de líderes criminales a Estados Unidos, todos ellos con procesos judiciales pendientes en ese país, como parte de la cooperación binacional en materia de seguridad.