* El conflicto se originó por la negativa de las personas a participar en cooperaciones y cargos religiosos, situación que derivó también en la suspensión de servicios básicos
Redacción / Alfaro Noticias
Once personas de religión evangélica, pertenecientes a comunidades tsotsiles del municipio de Zinacantán, en la región Altos de Chiapas, fueron liberadas tras permanecer retenidas durante varias horas, luego de un diálogo en el que intervinieron autoridades municipales y estatales.
La retención ocurrió en comunidades como Pinar Salinas y Tzajalnab, donde los afectados se negaron a participar en cooperaciones económicas y cargos vinculados a festividades católicas, lo que derivó en un conflicto con pobladores de la localidad.
De acuerdo con información preliminar, los 11 evangélicos recuperaron su libertad sin realizar el pago de una multa económica que presuntamente ascendía a 100 mil pesos. No obstante, como parte de los acuerdos alcanzados, se determinó la suspensión de los servicios de agua potable y energía eléctrica en sus viviendas.
Los hechos se registraron luego de un culto religioso realizado fuera de una vivienda, el cual fue vigilado por habitantes de la comunidad. Posteriormente, se reportaron agresiones físicas, bloqueo de caminos y la retención de los asistentes, algunos de los cuales presentaron lesiones por golpes y pedradas.
Personas afectadas denunciaron que este episodio se suma a una serie de actos de hostigamiento que, aseguran, se han prolongado por más de cuatro años. Entre las denuncias señalan cortes prolongados de servicios básicos, restricción del paso vehicular y obstáculos para que niñas y niños asistan a la escuela primaria de la comunidad.
La liberación se logró tras una reunión que se extendió por varias horas, en la que participaron el presidente municipal de Zinacantán, José Pérez Martínez, así como representantes del gobierno estatal y autoridades comunitarias.