Sr. López
Contaba la abuela Elena que “empezandito” el siglo XX, el alcalde de Autlán, don Tomasón, señor grandote, ventrudo, de huarache, pistola al cinto, pocas pulgas y buen criterio, bajó del monte una banda de cuatreros matones que también se robaban chamacas. Los encerró y mandó por el fuereño que hacía de Juez de Instrucción, que llegó, fue con los facinerosos y muy fresco, salió diciendo al Alcalde que los tenía que poner en la calle. Don Tomasón asintiendo con las mandíbulas trabadas, mandó ponerlos en la calle, les formó cuadro y los fusiló: -Ai’tan… y usté’, orita mesmo se me larga del pueblo -justicia pronta y expedita.
El jueves pasado, el fétido Trump, en una entrevista, casi dijo (casi), que por sus pistolas ya iba a realizar ataques contra los narcos, ‘por tierra’ en México.Pareció otra de sus habladas.
Pero la cosa se puso color de hormiga (roja, de las bravas), porque al día siguiente, 75 integrantes de la Cámara de Representantes de allá (diputados), entregaron una carta al secretario de Estado Marco Rubio, con la petición formal de que no vayan a hacer una barrabasada en México, sin autorización del Congreso (el de ellos, claro), ni la aceptación de nuestro gobierno.
Si tantos congresistas se tomaron la molestia de hacer el ridículo con su cartita, no fue otra bravata, algo deben saber.
Lo del ridículo es porque no (NO) es cierto que elPresidente de los EUA, necesita permiso de su Congreso para empezar una guerra.
Por partes: sí dice eso su Constitución pero los yanquis no son bobos y en apego a su ética formalista (que no moral), propia de su calvinismo fundacional, se dan leyes que le sacan la vuelta a su Constitución para asegurar los intereses de ellos. Para este caso tienen tres:
1. La Resolución de Poderes de Guerra (‘War Powers Resolution’, 50 USC ch. 33; 1973), para que el Presidente notifique al Congreso en 48 horas, que sin su permiso inició una acción de guerra que puede durar 60 días con 30 días adicionales (o más, depende del Congreso). La usaron para triturar a Libia, Siria, Afganistán e Irak (ocho años, un poquito más de los 90 días).
2. La Autorización para el Uso de la Fuerza Militar (‘Authorization for Use of Military Force (AUMF; Pub. L. 107–40, 115 Stat. 224; 2001), permite al Presidente usar al ejército sin permiso del Congreso ni declaración de guerra, para combatir terroristas (que eso son nuestros narcos según el Trump, para machacarlos sin violar sus leyes). Al amparo de esta vacilada, atacaron a Afganistán, Irak, Siria, Yemen, Somalia, Pakistán, Libia y Níger. No se andan con chiquitas.
3. La Ley de Autorización de Defensa Nacional, que aprueba anualmente el presupuesto del ramo y en la que meten de todo, desde la política de seguridad nacional a cuestiones de política exterior,autorizaciones para el uso de la fuerza armada o ratificación y modificación de operaciones militares en curso.
Para que le crea a este su texto servidor cuando le dice que el tío Sam duerme con un ojo abierto, entérese que con esta última ley (sentadito, no se vaya a desmayar; si está tomando café, pase el trago…vaya a salpicar), los EUA creó en 2019 su fuerza militar para el espacio exterior, sí, la ‘United States Space Force’, Fuerza Espacial de los EU (espAcial, no especial), que dispone de unos 14 mil efectivos y personal civil especializado en operaciones espaciales, inteligencia, ingeniería y cibercomunicaciones. Esta Fuerza Espacial, según ellos mismos, participa en todas las operaciones militares de los EUA… ¿todas?, todas.
Estamos claros: es puro cuento que el Congreso puede parar al Trump, lo que no significa que esté haciendo lo que dictan las buenas maneras ni que sea legal, que no lo es (¿le habrán leído sus derechos al Maduro y su señora?). Aquí llegamos a la paradoja de los males que causa el bien:
¿Si hubieran asesinado a Adolfo Hitler en 1939, hubiera sido legal?, no, hubiera sido un homicidio, sin paliativos… pero el mundo se hubiera ahorrado más de 60 millones de muertos, que eso causó la segunda Guerra Mundial. No es teoría, al menos los británicos, estudiaron la posibilidad de mandarlo matar (Operación Foxley)… bueno, decidieron respetar la ley (no aplauda).
No son tonterías de un despistado junta palabras. Nadie duda del rigor intelectual y moral de los filósofos y teólogos de la Escuela de Salamanca, por ejemplo,el jesuita Juan de Mariana (1536-1624), que sin trapitos calientes y con argumentos muy sólidos, habladel derecho al tiranicidio, asesinar al tirano, una vez agotado todo otro recurso, porque es derecho natural la autodefensa y porque es el rey quien debe temer al pueblo, no al revés. Si le interesa, busque ‘De rege et regis institutione’, lo dice clarito y no fue el único pero falta espacio.
El punto es que lo que normalmente es delito y falta moral, bajo circunstancias extremas, es permitido. Lo de Maduro, también.
Se ha desviado un poco su texto servidor, disculpe usted. Son alarmantes los mensajes explícitos y públicos del Trump, ya está hasta el copete de las concesiones (muchas), de doña Sheinbaum: el interés de EUA son los políticos y funcionarios que hacen posible el crimen organizado estructural de México, losque quiere tener en la cárcel o muertos.
Si la señora del segundo piso creyó que mandando criminales de monte lo aplacaba, se equivocó. Todo lo que le ha sacado a nuestra Presidenta y lo que le va a sacar en la revisión del T-MEC, no atenúa su interés en erradicar la ya innegable influencia del crimen organizado en el gobierno de amplias regiones del país y sectores del gobierno federal.
El imperio no está dispuesto a tener en su frontera la permanente amenaza de un gobierno laxo con los políticos, militares, funcionarios y empresarios que hacen posible el continuo flujo de fentanilo a su país,que no ha disminuido, por eso no sube el precio en las calles (de ellos, claro).
Señora Sheinbaum, no es momento de jugar a la niñaheroína, el tío Sam es brutal. No pregunte por quién doblan las campanas.