Guillermo Ochoa-Montalvo
Querida Ana Karen,
Algún día conocerás a mi amigo AMIN GUILLÉN; y cuando digo Amigo, lo digo con el orgullo y la satisfacción de habernos cruzado en el caminos desde hace 25 años cuando su voz se escuchaba en las radiodifusoras del Soconusco y Chiapas, justo cuando yo escribía para el Diario del Sur y otros medios, incluida la plataforma de Columna Sur creada en 1997.
Amín Guillén, más allá de ser un cronista urbano y rural de Comitán, de su oficio como periodista, locutor, historiador, investigador e incansable difusor de la cultura chiapaneca y comiteca; apasionado de las tradiciones, la arquitectura, iconografía y archivos vivos y muertos; Amín es ante todo, un Ser Humano sensible, un legítimo servidor de la ciudadanía chiapaneca que no requiere de nombramientos para obsequiarnos sus conocimientos y sabiduría acumulada en siete décadas de su vida. Es un Ser quien expresa su amor través de su legado, de su charla en alguna cafetería, alguna Universidad o una sala de conferencias. Se le ve capturando fotografías de edificios, casonas, de esculturas y hasta de los mínimos detalles que pueden pasar inadvertidos a la gente común. Platica con vecinos; olfatea con el fino sentido de un sabueso, la información que puede conducirle a iniciar otra investigación. Es un “detective de la historia”.
Amín Guillén se significa por ser un incansable explorador de la historia, de la vida misma; es un Mago capaz de hechizarte con sus historias; agita su varita mágica, mete la mano a su boina y saca de ella una conferencia, un comentario radiofónico, una investigación y hasta un libro publicado perfectamente documentado e ilustrado con fotografías, papeles, testimonios y evidencias extraídas de archivos históricos públicos, privados y semi públicos; o de testimonios orales de personas quienes guardan memoria de sucesos ocurridos o de hechos legados de generación en generación.
Al reconstruir el pasado, Amín siempre se encuentra con interesantes hallazgos que motivan su curiosidad para ir tras nuevas pistas con la perseverancia del gran EXPLORADOR Xuanzang del año 664 D.C, pues lo común entre ambos exploradores no es la erudición de escritorio rodeados de libros generando investigaciones de dudosa credibilidad. De ninguna manera, así como Xuanzang, Amín sale a recorrer las rutas de la historia. Camina, observa, contempla, analiza y contrasta datos. Por poner un ejemplo, vista una iglesia, observa sus detalles; toma nota y confronta datos con otras fuentes confiables; se hace preguntas y busca respuestas hasta encontrarlas. ¿Quienes son los 4 personajes que se encuentran en los nichos de la Parroquia de San Sebastián?, por ejemplo. Consulta a los vecinos y nadie lo sabe. En ese instante se sumerge, cual ratón de biblioteca, a buscar indicios en los archivos, bibliotecas y testimonios orales, hasta encontrar respuestas que lo conducen nuevas interrogantes. De pronto, las versiones parecen contradictorias; algunas carecen de sustento y otras, nacen de la leyenda urbana. Pero la labor del cronista es descubrir la Verdad, no inventarla. Y si para ello, requiere invertir años, lo hace con el tesón de aquellos quienes se afanaban por encontrar el Gran Grial, aquél legendario cáliz que representaba un poderoso artefacto que concedía deseos en las “Guerras del Santo Grial”.
Amín Guillén, al rescatar la historia de Comitán, ha sido considerado un “DETECTIVE DE LA HISTORIA” local. De Amín se dice: “famoso como cronista de Comitán, dedicado a documentar y preservar la historia local a través de libros y trabajos periodísticos, consolidándose como una figura clave para la identidad de su ciudad. Nació en el Barrio de Cruz Grande en Comitán en 1955 y se ha destacado por su profunda labor detectivesca en la historia, publicando obras como “Cántaro y yagual, apuntes para la historia del agua en Comitán: Un trabajo de investigación de 15 años que recopila la historia de este recurso en el municipio.”. A este libro, se suman otros como “Leyendas de mi tierra”; “Caleidoscopio; Investigaciones sobre San Caralampio, acerca del culto a este mártir, figura central en la cultura de Comitán.
Pero más allá de su impresionante trayectoria profesional, lo que realmente disfruto es su cálida charla sin poses ni alardes de sabiduría, esa le brota por los poros sin ningua afán de presunción. Escucharlo es entrar a un mundo fantástico donde cualquier pregunta encuentra una respuesta y cuando desconoce algún dato, lo confiesa sin rubor alguno.
Hace apenas el 10 de enero, fue invitado por Mónica Bañuelos a la librería la RUEDA DEL HAMBRIENTO para darnos una charla titulada: “SAN SEBASTIÁN, SIGLO XVIII: DE HACIENDA A BARRIO”. La sala estaba atiborrada, no cabía una alma más. Muchos de los asistentes eran personas de edad avanzada; algunos, vecinos del Barrio de San Sebastián; otros, conocedores de episodios emblemáticos como el árbol de Cholul, las corridas de toros en aquella plaza que hoy es el Centro de Salud; el parque de La Corregidora, al cual han intentado de cambiarle el nombre, por fortuna, de forma infructuosa hasta ahora. Personalidades de la sociedad comiteca llegaron para aportar anécdotas, datos o aprender aquello que muchos desconocíamos. El Pbro. José de Jesús Landín García, párroco de la Parroquia de San Sebastián, llegó aclarando que antes de las siete de la noche saldría para oficiar su misa; sin embargo, la charla estaba tan amena que apenas salió a tiempo.
Pablo circulaba café y pan como es la tradición en Comitán. Algunos se entretenían revisando la infinidad de grandes autores a precios económicos y hasta de intercambio, justo cuando Mónica anuncia el inicio de la charla apoyada por una increíble cantidad de fotografías proyectadas hacia la pantalla para comprender con más facilidad lo que el Maestro Amín nos compartiría esa tarde.
Al estilo de Amín Guillén, demostró documentalmente, algunas imprecisiones de la historia que a través del tiempo se han aceptado como verdades; tal es el caso del famoso grito de independencia de Fray Matías de Córdoba y Ordóñez, que en realidad se trató de una convocatoria al cabildo de aquella época para discutir la independencia de Comitán de la Corona Española. Nada de arengas ni lucha armada. Sin una gota de sangre se tomo la decisión de independizar a Chiapas, Comitán y a Guatemala.
Mediante las fotografías, comparó el origen de la parroquia de San Sebastián con sus distintos momentos históricos donde son evidentes las modificaciones sufridas. Como sea, es imposible reproducir la deliciosa charla del Maestro Amin por lo cual se le propuso repetirla en algún auditorio más grande.
Esperemos volver a escucharlo porque para él y para todos, la recuperación histórica de Comitán es una cuestión de amor.
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