Sr. López Tío Aldo era sabio y querido (era muy rico). Solo tuvo hijas, cuatro de sus yernos trabajaban para él; al quinto, Ricardo, difícilmente le contestaba el saludo, cosa que mortificaba a todos porque el tal, era simpático y dicharachero. Ya muy viejo el tío, sintiendo que pronto amanecería platicando con el Buen Dios, le dio por advertir a tía Mariquita (de las de Toluca), “cuidado con Ricardo” y […]