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Tucán peripatético / Código Nucú

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César Trujillo

Los ideales con los que se fundó el Partido Verde Mexicano en 1991, antecedente histórico del hoy corrompido Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quedaron en el limbo discursivo que aún sigue siendo empleado por sus legisladores pese a que la realidad es otra.
Las denuncias por contaminación, la defensa de bosques y selvas, los señalamientos contra Pemex, las protestas por la destrucción de ecosistemas y hasta la contratación de laboratorios ambientales extranjeros para comprobar la alta contaminación atmosférica de la zona metropolitana de la Ciudad de México, acciones que desde el 86 hacían, quedan hoy como un recuerdo de las buenas intenciones que terminaron trastocadas por el poder político.
Chiapas, como referente obligatorio tras un gobierno bajo esas siglas, es muestra del fracaso del proyecto verde al que usaron como bandera electorera y plataforma política. Nada más.
Los casos de corrupción que han derivado en la contaminación y destrucción de recursos hídricos, en los que el tucán ha sido omiso, son varios. Todos documentados por los diferentes medios de comunicación y guardados en archivos muertos por intereses aviesos que están por sobre el cuidado del medio ambiente y la misma salud pública.
Proactiva, Cales y Morteros, los desechos de los rastros vertidos en afluentes, la tala clandestina de maderas en la Lacandona, la extracción de agua por la empresa Femsa, la devastación de áreas naturales protegidas, los daños a los humedales, entre otros, exhiben la complicidad de un partido que en seis años mostró sus nulos principios morales.
Si como dice Antonio Gramsci, en su libro La política y el Estado moderno, los partidos se deben considerar como escuelas de la vida estatal heredando carácter, honor y dignidad, al tucán —en todo el país— lo han reducido a un instituto infecto de donde han emanado un cúmulo de políticos cuya bandera es el arribismo y el oportunismo per se.
El Verde subyugó sus ideales a un concepto simple y peyorativo que tomó la ambición política. La muestra es la traición a sus principios y la premura por ocupar el poder sin importa si están calificados para tales puestos o no.
Al tucán, pues, se le debe que las instituciones terminaran siendo rebasadas. Si bien esto comenzó en el último trienio del sabinato, pero con la llegada de Velasco se torcieron más las normas y se puso al frente de muchos espacios de suma importancia a algunos improvisados. El resultado está a la vista.
Hoy, el tucán sigue ondeando la bandera ecologista. Y deje le cuento que le ha funcionado más que a medias y han logrado, tras la mediación del exgobernador de Chiapas (un pésimo administrador, pero hábil estratega) mostrar la no tan lejana alianza Morena-PVEM para la entidad: clímax de esta historia que empieza apenas a escribirse, ya lo verá.
Ya veremos cómo mueve el pico y las alas el tucán rumbo el 2021. Es importante mantenerlo en vista. Pues, aunque no guste, muerto no está. Y si el presidente Andrés Manuel López Obrador, promotor de la Cuarta Transformación, ha visto algo ahí, diría el abuelo, es que algo hay.

#ESTRATEGIA.- A quien se le vio movido el fin de semana fue al subsecretario de Gobernación, Zoé Robledo, con su ya característica campaña que puso en marcha tras su paso por el Senado de la República y que hasta hoy ha mantenido firme.
El proyecto que presentó hace tres años y que permitió bajar recursos para recuperar las playas es loable porque conlleva a la concientización y pugna por el turismo responsable, que poco a poco permitirá ir cambiando esa falta de cultura de dejar un tiradero por donde pasamos.
Por si fuera poco, a Zoé le funciona bien esta estrategia. No sólo suma puntos a su favor, sino que suma adeptos a lo que será en seis años la oportunidad de buscar la gubernatura. Estar en el centro del país y caminar al lado del presidente Andrés Manuel López Obrador siempre tendrá sus ventajas.
Por ahora, el subsecretario camina con perfil bajo. Le ocupa, según me han dicho algunos de sus allegados, sacar adelante las tareas apremiantes que le han asignado y que conforman la agenda del presidente.
Zoé sabe cómo se mueven los hilos en política y entiende desde dónde se toman las decisiones. Indispensable es para sus aspiraciones la construcción de alianzas que seguro ya empieza a tejer. La medición con sus declaraciones en la prensa nacional, que causaron escozor a más de uno, era necesaria. Aunque pocos lo vean así. Aún falta para la sucesión, lo sé. Pero para cosechar, se siembra siempre con tiempo.

#MANJAR.- Cuando era niño el abuelo regalaba la fruta de la huerta: chinkuyas, guanábanas, naranjas, mandarinas, tamarindo, cajeras, cojonicuil y mango. Se tomaba lo que la naturaleza regalaba: una parte para la familia y lo otro a los vecinos o a quienes pasaran a saludar. Siempre fue así. Era un pecado dejar que se pudrieran en el piso si podían dárselos a alguien más. Ayer leí el caso de los mangos en Caña Hueca y me da pena ver que le llaman ladrón a quien tomó lo que otros dejamos que ahí se pudra. A eso nos hemos reducido. Ni hablar. #EgoísmoPuro // “Se puede vivir dos meses sin comida y dos semanas sin agua, pero sólo se puede vivir unos minutos sin aire. La tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos. El amor es la fuerza más grande del universo, y si en el planeta hay un caos medioambiental es también porque falta amor por él. Hay suficiente en el mundo para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para satisfacer su codicia”. Mahatma Gandhi #LaFrase // La recomendación de hoy es el libro Historia de la sexualidad de Michel Foucault y el disco Apostrophe de Frank Zappa. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.

* Miembro de la Asociación de Columnistas Chiapanecos.

Contacto directo al 961-167-8136

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Mail: palabrasdeotro@gmail.com

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