Home Columnas Malas pulgas / La Feria

Malas pulgas / La Feria

Malas pulgas / La Feria
0
0

Sr. López

 

El gusto por la parranda era lo único superior al miedo que tío Neto le tenía a su esposa (1.80 de estatura, ancho y fondo… y muy brava). Avisado como estaba, que una llegada más en estado inconveniente y/o a deshoras, le iba a costar la definitiva expulsión del seno familiar, una madrugada, después de departir regocijadamente con seis alegres amigos, ya para amanecer, entró silenciosamente a su domicilio, fue a la sala, le metió lumbre a un sofá, lo avivó cuanto pudo y corrió gritando a todo pulmón a la recámara de su esposa-cetáceo: -¡Fuego!… ¡fuego! –y para cuando terminaron con sus hijos de apagar las llamas, ya ni se acordó su Dulcinea de las horas ni percibía el aroma a alcohol de su salvador. El tío…

 

El escándalo de moda es el pleito contra el gobierno federal del gobernador (es un decir), de Chihuahua, Javier Corral Jurado, quien declaró en conferencia de prensa este lunes 8 de enero, que Hacienda le negó 700 millones de pesos para cubrir gastos del cierre del año anterior. Dice que le escatiman esos recursos extraordinarios ya acordados, en venganza por el destapadero de corrupción que ha hecho de la administración anterior, la del impresentable César Duarte (prófugo), agravado por la detención (en Chihuahua), de Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, secretario general adjunto del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, de 2015 a 2016, a quien acusa de peculado agravado, porque según un testigo con “identidad reservada” (ni tanto: es Jaime Herrera Corral, quien fue secretario de Hacienda de César Duarte), el tal Gutiérrez Gutiérrez, desvió 246 millones de pesos federales para campañas políticas en los estados de Tamaulipas, Veracruz y Chihuahua.

 

Esto, publicado por el diario Reforma, que afirma haber tenido acceso a la declaración ministerial I701/2017 (del testigo con “identidad reservada”), rendida ante la Fiscalía de Chihuahua, lo que por cierto, es del todo ilegal, según el Artículo 218 del Código Nacional de Procedimientos Penales: “Reserva de los actos de investigación.- Los registros de la investigación, así como todos los documentos, independientemente de su contenido o naturaleza, los objetos, los registros de voz e imágenes o cosas que le estén relacionados, son estrictamente reservados, por lo que únicamente las partes, podrán tener acceso a los mismos, con las limitaciones establecidas en este Código y demás disposiciones aplicables”. ¿Por qué nunca pasa nada cuando la prensa nacional papalotea asuntos bajo la estricta reserva judicial?… misterios mexicanos (capítulo 14,329).

 

En fin. Como sea: mientras detienen y juzgan al exgobernador Duarte, en lo que le prueban al Gutiérrez el desvío y hasta que el Herrera pruebe su dicho (si lo dijo), todos son inocentes hasta que no diga lo contrario un Juez. Pero, aun así, en nuestro risueño país, no pasaría de ser otro prietito en un arroz con calamares en su tinta (todo negro).

 

El asunto es más serio de lo que parece porque los dichos del Corral salpican a dos personajes más: Manlio Fabio Beltrones, entonces presidente nacional del PRI y Luis Videgaray, que era el secretario de Hacienda (hoy Canciller, amigazo del yerno de Trump). Y de ahí, ya nada más es un pasito para alcanzar a Peña Nieto.

 

Ya solo con Beltrones y Videgaray la cosa estaba de pensarse porque son dos pesos pesados (muy pesados)… pero el Presidente de la república, ni se diga (y hasta siendo expresidente porque esos gallos son de plumaje de acero rolado sueco marca Palme).

 

Casi con tristeza hay que decir que esas operaciones de “triangulación” de recursos, en nuestro México, con un gobierno federal priista, son una fantasía. El poder grandote puede mangonear cantidades inmensas de dinero sin que se mueva la hoja del árbol (246 millones de pesos para Hacienda federal son una cifra de niños en la tiendita de la escuela). El poder grandote a la hora en que hace falta, manda directamente dinero a donde le da la gana (sin concentrarlo primero en una entidad para de ahí dispersarlo, con todos los riesgos que eso significa), y no necesita andar inventando operaciones de trasplante de recursos con anestesia financiera de ninguna especie: mandan un avión cargado y se acabó.

 

¿De dónde toman el dinero?… de donde les viene en gana: son los dueños de las arcas nacionales. ¿Se mete el Secretario de Hacienda en esas danzas?: no; no hace falta; es ridículo. Ya muy elaborada la cosa, le amplían (¡ya!) el presupuesto al estado en que hace falta y sanseacabó… y ni eso: basta con que les digan que se hagan bolas (y se hacen y mágicamente, para esas cosas nunca falta dinero).  

 

La verdad es que se le fue de las manos el asunto a don Corral (se lo sacó de las manos el Reforma), quien es un especialista en pelotazos y debates acalorados que por algo tiene fama de iracundo (si es o no, a este López no consta). Corretear a Duarte no era problema, meterse con Beltrones, Videgaray y el que sigue para arriba, está muy de pensarse.

 

¿Solución?… en el estilo de don Corral: escalar la bronca, armar escándalo, citar a conferencia de prensa y acusar al gobierno federal de que le bloquea recursos para que le baje a su heroica gesta en contra de la corrupción.

 

Arropado por oposicionistas profesionales (no opositores, eso es muy correcto), y algunos políticos de profesión, don Corral dijo de su ronco pecho. Está bien. Nada más que en esto, el que se lleva se aguanta: ya bastante problema tenía con el permanente señalamiento de La Jornada y Proceso de que don Gritón se está haciendo que la Virgen le habla en lo del asesinato de la corresponsal de La Jornada en Chihuahua, Marcela Breach (si duda, nomás vea el titular del artículo de Álvaro Delgado en Proceso del 2 de noviembre pasado: “Caso Breach: Corral solapa narcopolítica del PAN”). ¡Zambomba!

 

Sí, don Corral trae muchos fierros en la lumbre y todo creyó resolver yéndosele al cuello a su antecesor… pero se le pasó la mano y ahora él solito -Dios lo bendiga-, se metió en problemas con tres señores de muy pocas y muy malas pulgas.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

nine − two =