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Este arroz ¿Ya se coció? / A Estribor

Este arroz ¿Ya se coció? / A Estribor
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Juan Carlos Cal y Mayor

Estoy seguro de que si Amlo ganara las elecciones el próximo primero de julio no van suscitarse actos de inconformidad o de violencia. No me atrevo a pronosticar que pasaría con los mercados. Puedo asegurar que los demás contendientes y las fuerzas políticas del país, actuarán responsablemente. Habrá que darle el beneficio de la duda y apoyar lo que consideremos positivo en beneficio del país.
En caso contrario no me atrevería a afirmarlo porque a un mes de las elecciones, según sus propios asesores y seguidores, sólo un fraude electoral podría evitarlo. Eso es lo que ahora pregonan a los 4 vientos. Y el horno no esta para bollos. Hay elecciones en todo el país y las proporciones de la jornada electoral son históricas. No hay que dar por descontado que se luchará palmo a palmo del territorio desde las elecciones municipales, estatales y federales.
Si todos esos tumultos de gentes que van a los mítines  y todos esos fans que aparecen en las redes sociales son reales, sería  muy conveniente que apoyaran a cuidar todas y cada una de las casillas  del país. De otra forma no habrá manera de acreditar los dichos y con ese cuento ya llevamos dos elecciones. Esa ha sido una falla en el equipo de campaña de Amlo en los procesos electorales del 2006 y 2012. Siendo así no habría manera de alterar resultados, si además se tiene un sistema propio de conteo rápido, con boletas en mano, para capturar resultados, independientemente de los preliminares que arroje el INE. De todas maneras las redes sociales se inundarán de denuncias, de uno u otro bando, y esperemos que no se susciten mayores actos de violencia como los que hemos observado a lo largo y ancho del país en todo este proceso.
En el mes que falta para que concluya la campaña electoral, aún mantienen las veladoras en la campaña de Meade y en el caso de Anaya esta muy clara la apuesta de capitalizar el voto útil antiamlo y el de los indecisos, cuyo margen podría difícilmente remontar una diferencia que hoy parece abismal.
Hay que reconocer que después de tanto ensayo y error algo han aprendido los asesores de Amlo y trabajan meticulosamente tejiendo alianzas con los medios de comunicación más importantes  que no disimulan su alineamiento al candidato de Morena.

LA ENCUESTA DE REFORMA
Luis Costa Bonino, quien fuera consultor electoral de Amlo en la campaña del 2006 (ahora se encuentra asesorando a Biram Dah Abeid, un candidato en Mauritania) criticó el sesgo de la reciente encuesta de Reforma. En ella se da un margen de 52% a favor de Amlo. Afirma que: “La campaña de Reforma por López Obrador ha sido más eficaz que la propia campaña electoral de Morena. El 52% que divulga hoy en su encuesta, con un mínimo de 30% de no responde o indecisos, es un 36%, que es la intención de voto máxima real que podría tener AMLO hoy en día”. Agrega además que “Las encuestas que se presentan en un formato de propaganda, eliminando indecisos y no respuesta, solo son eso: propaganda.” Y remata: “La encuesta de Reforma tiene un 29% de rechazo, más un 17% de indecisos. El 46% no se manifestó. Es decir que esta encuesta representa únicamente a la mitad de los mexicanos mas politizados y militantes. Con lo cual no dice nada especial el alto porcentaje que logra AMLO ahí.”

ARROZ COCIDO
Con la consigna de que “este arroz ya se coció” los morenistas ejercen inteligentemente presión para que el gobierno saque las manos del proceso (por si pensaba aún meterlas) y afianzan el entusiasmo entre sus seguidores. También el de algunos amarres políticos con actores de facto que pueden cerrar filas en una campaña que se oferta desde ya, ganadora. Así son las campañas y esta digamos, ha sido la más eficaz en términos de sumas (algunas no muy gratas) y percepción ante la opinión pública.

EMPRESARIOS ¿COACCIÓN O REFLEXION?
Lo que sí, resulta preocupante para el país en términos económicos, es la escaramuza de Amlo, primero contra la construcción del nuevo aeropuerto internacional que encabeza Carlos Slim, después, contra el Consejo Mexicano de Negocios, que agrupa a los 22 empresarios más importantes del país.  Más recientemente contra Germán Larrea y Alberto Baillères, el 2do y 3er empresarios más importantes de México, según la revista Forbes. Da la impresión de que echa por tierra los esfuerzos de Alfonso Romo y pone más que nerviosos a los grandes capitales. Les ha dedicado arengas en sus populares mítines señalándolos como los grandes traficantes de influencias y la respuesta no se ha hecho esperar.  La Coparmex ha salido a dar la cara por los empresarios dejando en claro que sus empresas son importantes generadoras de empleo en nuestro país. Por supuesto también las Pequeñas y medianas empresas. Aunque se afirme lo contrario, son los que garantizan los más importantes ingresos vía impuestos en un país donde el 46% de la población se maneja en la economía informal.
Los empresarios aludidos no se han cruzado de brazos y están exhortando a sus miles de empleados a reflexionar su voto, lo cual ha provocado una respuesta airada por parte de Amlo. Advierten sobre el populismo y las políticas estatistas, el cambio de modelo económico y la consecuente perdida de sus empleos y de inversiones.
Según una nota reciente de López Dóriga los empresarios ya han retirado casi 8 mil millones de dólares del país, que es lo que se conoce como fuga de capitales. Y hay que recordar que los capitales no tienen patria. Si no encuentran condiciones para invertir en el país ya encontrarán donde ponerlo a salvo. No mienten al advertir a sus empleados que la falta de confianza de los mercados pueden poner en riesgo sus fuentes de trabajo.
A eso hay que agregar la declarada guerra comercial que ha iniciado el Presidente Trump con el aumento a los aranceles a la exportación del acero y aluminio. También el riesgo de la cancelación del TLC, así como la deportación masiva de inmigrantes que aumentaran el desempleo.

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