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Escuelas patito, el modelo educativo de AMLO

Escuelas patito, el modelo educativo de AMLO
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Juan Carlos Cal y Mayor

Se supone que las campañas se basan en sus plataformas electorales que son las propuestas de solución y la definición de las políticas públicas en los diferentes ramos de la administración. Sin embargo, pocos son los electores que se detienen analizarlas. Las campañas terminan reducidas al discurso político que se enfoca centralmente en los problemas que más preocupan a la población.

Lo que hoy motiva a votar no es el mejor perfil ni la mejor propuesta. La campaña se ha basado en la confrontación. No hay medias tintas. La polarización, viralizada en redes sociales, ha logrado cultivar el odio para cosechar el descontento, sin medir las consecuencias. Es como criar un toro de lidia, sabedores de que el día de su debut será el de su despedida, porque su objetivo es servir para la faena de lograr el voto al costo que sea.  Es amarrar la navaja al gallo de pelea dispuesto a morir por la causa. Es ese tigre del que hablan y veladamente amenazan con soltar si esta vez Amlo no gana las elecciones.

Los estrategas políticos centran su artillería en los ataques y descalificaciones. La habilidad de los candidatos y su mensaje político, se enfoca en las promesas a costa de lo que sea,  que puedan atrapar al mayor número de electores. Es cuando la demagogia encuentra terreno fértil y el populismo se pone en apogeo.

En el caso de la inseguridad, Amlo propone abatirla con un discurso para cooptar a los jóvenes que no tienen oportunidades de estudio ni de trabajo. “Becarios si, Sicarios no”, es el mensaje que sintetiza la conclusión de que 2 millones 600 mil jóvenes, los llamados –despectivamente- Ninis, son presa fácil de la delincuencia organizada ante el redituable negocio de servir de “burritos”, vender droga en las escuelas o en la calle de una colonia y hasta convertirse en Sicarios.

Ante esa problemática, Amlo infiere que muchos jóvenes son desplazados por la falta de espacios educativos y que los procesos de admisión discriminan con base a presuntos méritos o la corrupción que permite que sean; algo hay de cierto; los recomendados, quienes finalmente acceden a la educación gratuita. En síntesis propone invertir más en la educación pública, otorgar becas de 3 mil pesos y que el proceso de selección sea por sorteo y no por méritos. Pone como ejemplo, el modelo educativo de los planteles que construyó para crear la UACM (Universidad Autónoma de la Ciudad de México). De acuerdo a su reglamento la admisión es por sorteo y no por méritos. Los que no alcanzan cupo se quedan en lista de espera.

La educación primaria y secundaria es un derecho constitucional. Contados son los países; Islandia, Escandinavia, Finlandia, Alemania, Francia; que garantizan la educación pública y gratuita hasta el nivel universitario, pero el nivel exigencia es alto. Allá los maestros están obligados a capacitarse y actualizarse. Ningún maestro toma las calles ni hace plantones indefinidos por reclamar al gobierno que esta obligación afecte sus derechos laborales.

La oferta educativa tiene una estrecha relación con la demanda laboral. Sólo así se pueden garantizar buenos empleos y además muy bien remunerados. En países como España, no sólo se piensa en licenciaturas y doctorados, sino que existen escuelas de Oficios como la plomería, jardinería o carpintería, lo cual les garantiza, sin ser necesariamente profesionistas, oficios bien remunerados.

La UACM fue fundada por López Obrador hace 16 años cuando fue jefe de gobierno. En su primer año de operaciones, 2002, recibió 109 millones 417 mil pesos y paulatinamente crecieron sus recursos hasta alcanzar una cifra de más de 1,500 millones de pesos. El problema es  que se destina más del 90% de su presupuesto en nómina y no hay recursos para consolidar proyectos de investigación, difusión y extensión. Los salarios de un maestro oscilan entre 30 y hasta 40 mil pesos. El rector gana 91 mil 801 pesos; por cierto equiparable a lo que Amlo ofrece cobrar como Presidente de la Republica.

Oficialmente, se ofrecen 15 licenciaturas y ocho posgrados. Esto significa que cada alumno graduado de la UACM ha costado 7 millones 650 mil 790 pesos, toda vez que desde su fundación esta casa de estudios ha recibido hasta 10 mil 190 millones 853 mil 575 pesos, en recursos asignados desde la Asamblea Legislativa.

Desde el 2002, la UACM ha tenido un total de 51 mil 333 alumnos, de los cuales ¡sólo 699 son titulados!, es decir, 1.36 por ciento han obtenido su cédula profesional y de posgrado sólo 152 estudiantes han egresado con título. Y es así porque se registran altos índices de ausentismo. Contando con una beca y seguro de salud, prefieren la permanencia. En las solicitudes de empleo, provenir de esta institución, es garantía… pero de rechazo.

Por citar un ejemplo el presupuesto de la Universidad Autónoma de Nuevo León fue de 6 mil 366 millones y tuvo 10 mil 273 egresados, lo que significó que cada uno de éstos costó 619 mil 737 pesos. La UNAM tuvo un presupuesto de 35 mil 584 millones de pesos, con 21 mil 734 egresados, por lo que cada uno de ellos costó 1.6 millones de pesos. Desde su fundación, el Tec de Monterrey cuenta con 232,644 titulados y 26 planteles. Un promedio de más de 3,143 egresados por año. El 50% ha obtenido becas de estudio. Ocupa el 2do lugar después de la UNAM entre las mejores universidades de México.  La UACM ocupó en 2017 el lugar número 44.

Pero Amlo insiste y persiste, es su naturaleza. En la entrevista con los periodistas de Milenio señaló que “Se rechaza a los jóvenes con la mentira de que no pasan el examen cuando no es cierto que no pasen el examen de admisión. No hay presupuesto suficiente, no hay espacio. Es lo mas irracional rechazar a jóvenes que quieren estudiar.  Es mil veces mejor tener a jóvenes estudiando que en la calle.”

Eliminando la corrupción y con políticas de austeridad, reduciendo salarios, prestaciones y privilegios de los altos mandos, es como el candidato de Morena logrará apoyar a 2 millones 600 mil jóvenes con una inversión de 110 mil millones de pesos. Si sacamos una proyección en base a los resultados de la UACM, en 10 años se podrá lograr que se gradúen tan sólo 8 mil jóvenes. Pesos más, pesos menos, esa es la realidad. Saque usted, estimado lector, sus propias conclusiones.

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