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En la Mira / Enoc Hernández; el turbio brazo operador de Leticia Coello

En la Mira / Enoc Hernández; el turbio brazo operador de Leticia Coello
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Héctor Estrada

El descaro y cinismo con el que Enoc Hernández Cruz, mediante su Partido Mover a Chiapas y su organización civil “Yo Quiero Tener un Millón de Amigos”, se conduce por el servicio público y la política chiapaneca es francamente insultante. Los señalamientos en su contra sobre corrupción, excesos, nepotismo y tráfico de influencias parecen importarle poco ante la impunidad e inmunidad que le otorga la protección desmedida de Manuel Velasco Coello y su madre.
Y es que, lo escándalos y acusaciones serias en torno a este personaje sobran. Desde su incursión a la política con su ascenso a la Presidencia Municipal de San Cristóbal durante el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía, después con la diputación local otorgada por Juan Sabines Guerrero (que por cierto terminó pagando muy mal), hasta su empoderamiento y enriquecimiento desmedido durante el actual gobierno estatal.
Hernández Cruz ha brincado de partido en partido político según la conveniencia del momento. Tuvo su formación dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que luego dejó para contender por el Partido Social Demócrata al ayuntamiento de San Cristóbal de las Casas. Después decidió mudarse al Partido del Trabajo (durante el gobierno de Sabines Guerrero) para hacerse de la diputación local hasta finales del sexenio pasado.
Ya con la prominente candidatura de Manuel Velasco en puerta y el ocaso del gobierno sabinista, Hernández Cruz cambió nuevamente de camiseta para incorporarse al Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Así logró incrustarse en la administración entrante. Su conocida forma de hacer política, mediante el servilismo desproporcionado, las promesas de proyectos ambiciosos y la puesta a disposición de sus más corruptas prácticas a merced del nuevo régimen, hicieron efecto en la ambición coincidente de Leticia Coello de Velasco.
No fue gratuito su nombramiento inicial como presidente de la “Fundación Manuel Velasco Suárez”; nada más y nada menos que el padre de Leticia Cello y abuelo del actual mandatario. A quien por cierto le debe el actual gobernador su fácil tránsito por la política nacional. Enoc Hernández se convirtió desde el principio de la administración vigente en uno de los principales brazos ejecutores para los planes políticos de Leticia Coello y su hijo Manuel.
La conformación y robustecimiento del nuevo partido político fue el encargo más importante que se le dio a Enoc. La misión fue desde el comienzo la creación de una “fuerza política satélite”, habilitada para legitimar las simulaciones democráticas, hacer el trabajo sucio dentro de las contiendas electorales, dificultar el avance de la oposición (sobre todo la del PRI) y ejecutar los intereses particulares de la familia Velasco sin tener que estar supeditados al partido verde ecologista.
Así es como el 10 de septiembre de 2014, de manera exprés, el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), bajo la titularidad del también cuestionado Adrián Sánchez Cervantes, otorgó el registro a Mover a Chiapas. Un partido hibrido, configurado en base de las reminiscencias del partido sabinista Orgullo Chiapas, que entre su historial tuvo como breve “presidenta honoraria” a la propia Isabel Aguilera de Sabines.
Ahí es justo donde el ICATECH fue perfilado como medio idóneo para permitir el ingreso de recursos públicos al partido morado. Por eso el 16 de mayo de 2013 Hernández Cruz asumió la titularidad de la dependencia estatal como parte del nuevo gabinete verde. Desde ese entonces el “líder moral” de Mover a Chapas ha entrado y salido de la dependencia a sus anchas, incrementando de manera sospechosa el presupuesto anual del ICATECH, pasando de 73 a 218 millones de pesos entre 2013 y 2017.
Hernández Cruz y Mover a Chiapas enfrentaron su primera contienda en las fraudulentas elecciones de 2015. Su primera encomienda fue arrebatar alcaldías a la oposición y el Partido Revolucionario Institucional mediante la compra de votos a cargo del propio gobierno estatal para lograr presencia municipal y legislativa como medios de financiamiento adicional. Y así se consumó. Para 2017 al partido de la mamá de mandatario chiapaneco se le asignó una bolsa de 16 millones 695 mil pesos. Más que lo otorgado al PAN y al PRD.
Por eso no extraña nada que mientras hoy el resto de los partidos políticos (como el PAN y PRD) han hecho pública una severa crisis, manteniendo las actividades en su comité estatal y comités municipales al mínimo de la operatividad, Mover a Chiapas y su líder moral no escatiman en eventos públicos multitudinarios, entrega de masiva de insumos y fiestas ostentosas, donde desfilan los excesos, lujos y la primera plana del gobierno verde, con todo y gobernador como padrino de XV años para la hija del dirigente morado.
Sería interminable seguir enumerando las arbitrariedades de un personaje que hoy hasta se candidatea al gobierno de Chiapas. Hace falta tiempo y espacio para hablar de más episodios bochornosos, como el fatal evento de arrancones donde perdiera la vida una persona, las imágenes que lo delataron repartiendo despensas gubernamentales y la fabricación de la asociación “Yo Quiero Tener un Millón de Amigos”, utilizada actualmente para realizar campaña anticipada de manera tramposa; entre otras tantas irregularidades que más adelante se irán desenmarañando… así las cosas.

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