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El Zopi, Candidato

El Zopi, Candidato
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Mi candidatura es el anhelo, la respiración, el deseo de una comunidad valiente y decidida, convencida de que Chiapas no está a tono con su grandeza. Chiapas es hermoso, biodiverso y rico en recursos, habitado por gente buena, pero muy maltratada, marchita, apabullada por servidores irresponsables y ambiciosos. ¡Y esto viene de muy lejos en la historia! Belisario Domínguez lo dijo hace un siglo. 

Me han encomendado abrir la puerta del Congreso, un lugar que, aunque espacioso, el pueblo no cabe. Nunca ha sido el invitado, ni de honor y ni de nada. El Congreso de Chiapas es oscuro, y en esa oscuridad polvosa y entelarañada se tuercen las leyes a favor de intereses mezquinos.

Me han encomendado portar la llave, y la lamparita, hasta encontrar una silla que hay ahí dentro, una sillita donde todos cabemos: Hombres y Mujeres de las ciencias, las artes, la educación, el periodismo; obreros y campesinos; muchachos de las universidades; comerciantes y artesanos; niños y niñas que podrán entrar, con todo y columpios, juguetes y travesuras, y su abuelito y su abuelita, y su chucho y su gato.

Un lugar donde el bienestar público se escriba con justicia, bondad, valor, imaginación, arte y poesía. Ella, la comunidad, trabajará muy duro, con intrepidez y júbilo, y seré yo su portavoz: el mensajero. Ahora soy sólo el Candidato. Esta es mi firma, con la que me inscribo este 9 de abril, pero esta firma, fue escrita con miles de otras firmas, por lo menos 3896 del Distrito 13 de Tuxtla Gutiérrez. Y con el cariño de los “norteños” y centenares de niñas y niños que, aunque no pudieron firmar, declararon su amor por nuestro proyecto.

Queremos, con nuestra llave mágica, abrir la puerta del Congreso para que Tuxtla pueda entrar; pero es una puerta que abre para adentro, y también para afuera. Así, los congresistas avispados y responsables, podrán salir a las calles en busca de la gente que los eligió. Sí, eso deseamos, que den la cara, diputados y diputadas, que por fin sepamos sus nombres y apellidos, que no se esfumen después de haber logrado una curul, como siempre sucede: que se bañen de pueblo, que asistan a los teatros, a las escuelas, a los hospitales sin medicinas, que se les vea caminar por las avenidas destrozadas, y por los parques sin mantenimiento, y por las colonias sin agua. ¡Colonias sin agua en el estado más acuático de la República! Y no hablaré ahora de contaminación de ríos y manantiales. Ya habrá tiempo para escuchar a los expertos.

Mi sueño de llegar a una diputación fue soñado por los que me acompañan, aquí, en esta tarde, y los que me leen y me escuchan por diversos medios. En un momento donde nuestra democracia parece una caricatura de mal gusto, se enciende la luz de la luciérnaga, muy tenue, que va como tropezando por la noche, como si dudara de su virtud iluminante. Pero no olvidemos que entre más densa la oscuridad, más brilla la llama de la vela. A esa lucecita nos acogemos para creer que lo posible está al alcance de nuestra intrepidez y nuestra fe.

Ya falta poco. Unamos nuestro deseo con regocijo y esperemos con paciencia y trabajo el 1º de Julio de 2018. Esa noche saltaremos y nos abrazaremos con gran júbilo, con la mirada puesta en un horizonte pleno de retos y buenos deseos.

¡Gracias! Soy Raymundo Zenteno… Mi.voz.con.vos.

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