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El PAN, mal comienzo / A Estribor

El PAN, mal comienzo / A Estribor
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Juan Carlos Cal y Mayor

 

Hace apenas 2 años 3 meses, el 6 de junio de 2016, Ricardo Anaya festejaba en la sede del PAN nacional el triunfo  de 7 de 9 gubernaturas en disputa. El triunfalismo acompañó el “destape” informal de Anaya con sus seguidores gritando “Presidente, Presidente”. Ese triunfalismo se convirtió en soberbia y exceso de confianza y en ese pecado Anaya llevo la penitencia. El pragmatismo se apoderó de las tesis y la doctrina de Acción Nacional, al punto que, se comenzó a entretejer un alianza con el principal antagonista histórico durante los doce años que gobernó el PAN la presidencia de la República, la izquierda representada por el partido de la Revolución Democrática.

 

La inspiración de este frente ciudadano al que en su momento cuestioné porque no le veía pies ni cabeza, fue meramente pitagórica. La suma de fuerzas, con la propuesta de un gobierno de “coalición” que jamás entendieron y adoptaron los electores. El PRD se hallaba en franco deterioro por la migración masiva de sus liderazgos y militancia hacia el “Movimiento de Regeneración Nacional” Morena, mientras que el PAN parecía recuperar fuerzas ante el descontento social en contra del priísmo, inmerso en una serie de escándalos de corrupción. El flagelo para los dos gobiernos panistas no fue tanto la economía ni la corrupción, sino la llamada guerra contra el narcotráfico que dejó un estela de muertos que a diario contabilizaban los medios de comunicación. Por eso era importante ese resurgir con el triunfo en las gubernaturas de cara a las elecciones de julio del 2018.

 

Morena no logró ganar los gobiernos de Veracruz y el estado de México, aunque su votación iba en aumento. En realidad la figura que atraía los votos  era Andrés Manuel y las estadísticas ya lo proyectaban con tendencias que a la postre resultaron irreversibles.  La elección intermedia fue un primer golpe al PRI que ganó el PAN, pero quien vino a rematarlo finalmente fue el fenómeno de Macuspana. Anaya se colgó de los triunfos del PAN como si fueran propios y se apoderó del control absoluto del partido. Moreno Valle hizo lujo de un despliegue publicitario cuyo financiamiento rebosaba en opacidad. Pero nadie ponía orden, Anaya confiaba en sus números y en la suma de dirigentes estatales que le aseguraban un control sobre una eventual votación al viejo estilo de las estructuras priístas. Margarita caminaba sola exigiendo imparcialidad y apresurar la designación de la candidatura sin encontrar eco a su demanda. La consecuencia fue la ruptura. Ella se fue por la libre y Moreno Valle pactó a cambio ser Senador y quedarse con la gubernatura para su esposa.

 

Ya en campaña se dio el desprendimiento de figuras emblemáticas como Germán Martínez ex dirigente nacional del PAN y Tatiana Clouthier que aunque ya no militaba en el PAN representaba la figura del Maquio, uno de los íconos del panismo. Así llegó Ricardo Anaya como candidato del PAN. Arrancó con una campaña estilo TED TALK que nadie asimilo y se la pasó pregonando que el PRI se tenía que ir. Combatiría la corrupción hasta donde topara, pero en plena campaña el escandalo de la venta de una nave industrial orquestada desde el gobierno representó un golpe letal. López Obrador actuaba a sus anchas y ofrecía el oro y el moro en cada punto de la geografía nacional. No sólo llevaba 18 años recorriendo todos los municipios del país, sino que desarrolló una campaña de tierra como ninguno de su rivales. Su lenguaje pintoresco y dicharachero resultó más eficaz y más comunicativo con electorado que se entregó incondicionalmente   a su causa.

 

El resultado fue histórico y las expectativas demasiado altas. No basta con buenas intenciones y no es lo mismo ser oposición que ser gobierno. Pero estoy seguro que López Obrador quiere trascender como un buen Presidente. En mi opinión, si logra dos propósitos será suficiente: no desequilibrar la economía del país y mantener el crecimiento económico y por otra parte nivelar a los estados mas empobrecidos con inversiones que los saquen del ostracismo y el aislamiento respecto del desarrollo del país.

 

Por su parte los partidos de oposición quedaron en la lona. Sobre todo el PRI que ha sufrido la peor derrota de su historia. ¿Revivirá? Probablemente, es una vieja franquicia electoral que puede resucitar aunque difícilmente volverá a ser el partidazo. Es más probable que Morena termine por engullirlo porque no tiene vocación para ser oposición.

 

Siendo así, el PAN a mi juicio podría volver con fuerza al escenario político. Desde ahora ya estamos viendo cierto desencanto y falta el desgaste en el ejercicio del poder. Hay factores internos pero también externos que pueden dar al traste con los planes de crecimiento. La guerra comercial desatada por Trump se puede librar si actuamos con inteligencia. Aunque hay integrantes del futuro gabinete con buena currícula, falta experiencia de gobierno. Hoy nos enfrentamos a una sociedad vigilante y las “benditas redes sociales” como las llamara Andrés Manuel, se pueden revertir eventualmente en su contra. Gobernar no es tarea fácil y hay que desear por el bien de todos que le vaya bien al nuevo gobierno.

 

Ahora bien, que papel jugará el PAN ante este escenario. ¿Una oposición responsable o contestataria? ¿Propositiva y que de el gran debate sobre los problemas nacionales?  Esa es la interrogante.

 

Por lo pronto ya se aprestan a dirigirlo con componendas de cúpula entre los gobernadores, sin recurrir al espíritu de la militancia. En la doctrina del PAN radica su fortaleza. En sus tesis humanistas la alternativa de un buen gobierno. En las elecciones intermedias se puede dar la sorpresa. Pero no es así como hoy lo están pensando y pretendiendo reconstruir. Si vamos a una elección interna donde los gobernadores metan la mano como ya lo estamos infiriendo, el resultado es predecible. Adiós a la esencia y las virtudes del PAN.       

 

Posdata: ¿Alguien ha visto u oído hablar a quien dirige el PAN en Chiapas? ¿Cuál es su posición en torno el nuevo gobierno? ¿Cuál su agenda parlamentaria? Sino piensan hacer nada, mejor pónganle un letrero que diga “cerrado por inventario”.

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