Home Columnas El mejor país imposible / La Feria

El mejor país imposible / La Feria

El mejor país imposible / La Feria
0
0

Sr. López

 

La prima Chela (Marcela), agraciada, no es; muy simpática, sí; compensa. Desde chiquita le caía bien a todo mundo: inquieta como ardilla, alegre como un cascabel. La familia empezó a recelar sobre su estado neuronal cuando cambió de carrera cuatro veces (empezó Ciencias Políticas, Medicina, Ingeniería Química y Derecho; luego estudió repostería y puso una pastelería: le fue bien el año que la tuvo). Los rumores incrementaron de intensidad porque cambiaba de novio como de calcetas; pero derramó el vaso cuando dejó la religión católica -era del lado materno, de los de Toluca, los mochos de sonrojar a Torquemada-, y se hizo protestante (de la  Iglesia Nacional Presbiteriana, en serio), luego dejó eso y se empezó a vestir chistoso, porque ya era Hare Krishna; cosa que abandonó por el budismo que a su tiempo dejó cuando le dio por vestirse con las cortinas de su casa porque decía que era mahometana. Ahora tiene tres hijos (cada uno tiene su propio papá), y cinco nietos. Varios doctores dijeron que padecía un “trastorno delirante de  tipo no especificado”, en la familia nomás dicen que está loca, pero es muy simpática y a todos nos cae muy bien… pero tiró su vida al caño.

 

La historia de nuestra patria se puede estudiar en textos serios y oficiales. Al ciudadano estándar no interesa mucho la precisión de lo que nos cuentan de antes de la conquista; de los tiempos de la Colonia, tampoco; y de nuestro siglo XIX, mejor no rascarle (de pena ajena). Luego viene el siglo XX, cuya crónica es -para entrar en escala-, como hablar de qué hizo uno ayer, digo, China tiene registro histórico desde hace 4,200 años (dinastía Xia, 2205 a.C.). México acaba de empezar a ser país, hace un cuarto de hora.

 

Nuestro siglo XX empezó con el follón contra la dictadura de Díaz que tenía pensado morir en La Silla, con el inconveniente de que nomás no se moría, dado lo cual Madero lo desensilló en 1911, con el apoyo de Orozco, Villa y Zapata (léase ¿Hubo Revolución Mexicana?, de Juan Miguel Zunzunegui; está bueno).

 

Luego Orozco y algunos porfiristas se le fueron encima a Madero, el General Huerta (a) El Chacal, lo asesinó y se quedó con el poder.

 

Acto seguido, debidamente asesinado Orozco, Carranza se levantó contra Huerta, con el apoyo de Villa, Zapata y Obregón.

 

Huerta dijo “ahí está el arpa ya no toco” y huyó. Acá se quedaron dándose de tiros todos contra todos: Carranza mató a Zapata;  Obregón y Calles, a Villa y Carranza y en su momento, Calles a Obregón. Llegó el PRI. Santa paz.

 

Y de ahí pa’l real, cada Presidente, cada seis años, inventaba al país, unos de derechas, otros de izquierda, otros de en medio, pero todos imponían su propio proyecto diciendo que era el “Régimen de la Revolución”, dando una en el clavo y ciento en la herradura, hasta que Miguel de la Madrid y Salinas, en lo que a economía se refiere, le zambutieron a La Patria (ya sabe: la señora de la portada de los libros de texto gratuitos), la economía neoliberal, de libre mercado, el capitalismo maquillado de ahora. Y así estamos hace 30 años formando parte de la “globalización” mercantilista. Ahora parece que regresamos a las andadas: se reinventará otra vez México.

 

El gran capital extranjero, en particular las empresas petroleras, duermen con un ojo abierto, jamás descuidan sus intereses y carecen de cualquier rastro de decencia cuando de defender sus carteras se trata.

 

Que AMLO insista cuatro meses antes de ser Presidente de la república, en su proyecto de construir y modernizar refinerías para bajar el gasto en importar gasolinas y diesel, puede ser (es), una idea sensata… ¿pero, como para qué la canta con tanta anticipación?… ¿ya vio -a qué horas-, si de verdad puede hacerlo… no es nada más una buena idea ya imposible?

 

La Moody’s, calificadora de “riesgo” del crédito de más de cien países -que puede reventar nuestra economía nomás emitiendo un boletín que rebaje la confiabilidad crediticia de México-, ya le contestó a AMLO que lo de las refinerías es arriesgado, “si reorienta sus inversiones hacia negocios que no le son rentables, como la refinación” (El Economista, Redacción, 30 de julio de 2018). ¡Aguas!

 

Y ayer, Carlos Serrano, economista en Jefe de BBVA Bancomer, dijo en rueda de prensa que invertir en refinerías, como propone AMLO, “es un riesgo para México”  (y no es el jicamero de la esquina -diría el gran Juan-, habla el señor a nombre del españolísimo Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, con activos por 805,000 millones de dólares, más de cuatro veces las reservas internacionales del Banco de México que a mayo sumaban 173,068 millones de dólares, para que sepa quién alzó la voz).

 

Pero a ver quién contiene al que ganó la elección presidencial como la ganó AMLO… pero, mejor había de empezar con las calmaditas. Digo.

 

Otra cosa que retumbó ayer en la prensa es lo del “borrón y cuenta nueva” a los deudores de la CFE que estén en “resistencia pacífica”, viejo tema que AMLO trae (de hecho la idea de la “resistencia pacífica” dejando de pagar la luz, es idea de AMLO, revise si duda, el extenso comunicado de Morena del 23 de noviembre de 2015: “Da AMLO banderazo de salida a las brigadas y camionetas de la resistencia civil pacífica en Tabasco”, en el que el propio AMLO dice: “existe desde hace 21 años el movimiento de resistencia civil pacífica por los altos cobros de la energía eléctrica en la entidad”).

 

Bueno, está bien, pero si AMLO le va a perdonar a unos el pago de energía eléctrica (por ahí de 43 mil millones de pesos), porque está muy cara, pues hay otros que piensan lo mismo de la gasolina, el agua, el predial, los impuestos… por cierto ¿puede el Presidente de México otorgar “borrones y cuentas nuevas”?… porque, francamente, ni que fuera su dinero.  

 

Como sea, todo apunta a que se reinventará el país, otra vez. Si es correcto cambiar nuestro actual rumbo económico, si en el plano de las convicciones es lo que éticamente debe hacerse, es muy diferente de que sea posible. México siempre es el mejor país imposible.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

17 − four =