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El extraño caso del Dr. López y Mr. Obrador

El extraño caso del Dr. López y Mr. Obrador
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Juan Carlos Cal y Mayor
Robert Louis Stevenson, escritor y novelista de origen escoces, famoso por su novela de aventuras “La isla del tesoro” escribió también allá por 1986 “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hide”. Dos personajes encarnados en uno sólo que trata el tema de la bipolaridad y el trastorno disociativo de la identidad, también conocido como trastorno de personalidad múltiple. El gentil médico Henry Jekyll mutaba, tras ingerir una pócima, en el misántropo Edward Hyde, un asesino aborrecible en su expresión diametralmente opuesta. Siempre al dormir despertaba con la forma de Hyde, así que se convirtió en un suicida y  asesino de si mismo.
Paso a analizar la evolución y el comportamiento del personaje más conocido en la política mexicana en sus múltiples intentos por ganar la presidencia de México. Debo confesar que por una apuesta personal con mi querido amigo el periodista José López Arévalo terminé emitiendo mi voto en 2012 por Amlo, para darle utilidad en contra del PRI. En la apuesta, quien ocupara el 2do lugar en las encuestas previas a la elección, ya fuera Amlo o Josefina, sería destinatario del voto de mi amigo o el mío. Mi amigo Pepe “El Kamarrada” no pudo vencer un cáncer de colon que le arrebato la vida y ya no alcanzó a conocer el desenlace de esa elección. Yo cumplí con mi palabra, pero además en ese entonces ya no me quería tragar el cuento de que Amlo representara “un peligro para México”. Peña Nieto ganó la elección de manera holgada, a diferencia del empate con Felipe Calderón y para mí el asunto concluyo con aceptar la voluntad expresada en las urnas. Así es la democracia. Se gana o se pierde.
En la elección de 2012, López Obrador logró 15 millones 848 mil 827 sufragios; impugnó y solicitó la invalidez de la votación al acusar que el  PRI y su candidato Peña Nieto “compró la elección” y recurrió a financiamiento ilícito, a pesar de que obtuvo 19 millones 158 mil 592 votos. En síntesis se impugnó la elección aunque poco había que hacer pero además se recurrió a la disque “resistencia pacifica” bloqueando por tiempo indefinido el paseo de la Reforma en perjuicio de todos los establecimientos comerciales que en muchos casos quebraron al mantener el plantón frente a las puertas de sus negocios.
De un voto razonado, al que consideré útil, pasé a la decepción total y el arrepentimiento al volver a ver en su máxima expresión a un personaje que puede ser todo pero menos un demócrata. Alguien que no sabe perder y al que no le importó perjudicar a cientos de familias cuyo único sustento dependía de sus fuentes de trabajo en la avenida Reforma por personas sin oficio ni beneficio que se se plantaron ahí por sus pistolas e indefinidamente.
El AMLOVE del 2012 que hacía en campaña la señal del “amor y paz” no era más que un fetiche simulador, que fingía –como ahora- no guardar rencores ni sed de venganza. El Doctor Jekyill se convirtió en Mister Hide. La República amorosa en el averno de la democracia. Lo que era el “paseo” de la Reforma en el mal oliente campamento de fanáticos inoficiosos. El movimiento disque “pacifico” mando al diablo a las instituciones.
Con todo lo que se le quiera criticar, Peña Nieto logró construir los acuerdos y los consensos políticos para sacar adelante las reformas estructurales aplazadas durante 15 años. De ahí el desprendimiento entre la izquierda moderada y la radical omnirepresentada por el patriarcado de Amlo, que se constituyó en un movimiento para ser partido político y obtener financiamiento público sin que nadie lo objetara o se los impidiera.
Comenzó también la estrategia para devastar en grado superlativo la figura presidencial. La burla, el descredito, la propaganda para destruir todo el andamiaje institucional, sembrando el odio, el irrespeto a todo símbolo de autoridad dirigiendo sus baterías al PRIANRD y el desprestigio de toda la clase política, menos la de los redentores. Todo esta podrido y hay que cambiarlo. El estandarte guadalupano del cura Hidalgo simbolizado en la identidad de Morena. La turba que asesinó a familias enteras –niños y mujeres- de los españoles en la alhóndiga de granaditas, mientras depredaba sus hogares. El mismo comportamiento recreado ahora en la sed de venganza de los saqueadores de las tiendas Copel y las cadenas de autoservicio –Aurrera, Walt Mart y hasta Chedraui- símbolos del capitalismo voraz.
Pero como todo se nos olvida y un acontecimiento suplanta consecutivamente a otro, ahora vemos un sonriente Amlo (Dr. Jekyill) que se ha vuelto escurridizo a la crítica confiado en las encuestas de los diarios cuyos editoriales lo critican. Toma lo que le conviene. Elude al debate. Construye a través de sus mensajes videograbados en las redes sociales, su soliloquio al estilo Chávez con su canal bolivariano.
Los periodistas añoran entrevistarlo. Casi ofrecen entrevistas a modo o en exceso cordiales y ni así merecen su más mínima atención. No los ve ni los oye, como Salinas hizo con la izquierda. Qué esperar de Amlo si fuera Presidente.
Silva-Herzog Márquez en su artículo AMLO 3.0 recién publicado en el Diario Reforma casi lo elogia, más que denostarlo. Lo acusa a la vez de pasar del Dogmatismo al oportunismo al sumar a sirios y troyanos ex integrantes de la mafia del poder. Y entonces nuestro personaje prueba la pócima de la crítica que no toleran por el sólo hecho de ser crítica y Mister Obrador (Hide) se transforma en el misántropo que nos demuestra su verdadero rostro…

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