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Del porqué se debe votar por Joseán

Del porqué se debe votar por Joseán
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Jorge Castorena

Al concluir el debate de ayer por la noche una cosa quedo clara, el candidato a la gobernatura mejor preparado, y el único con un proyecto real de gobierno es José Antonio Aguilar Bodegas. Ahora ¿Eso debería ser suficiente para votar por él?

Analicemos: Los debates públicos sirven para que la sociedad pueda escuchar las propuestas, analísis e incluso dislates de las personas que pretenden llevar el destino de nuestro estado por los próximos seis años, aquí habría que detenernos para analizar la importancia del tiempo que dura una gobernatura.

Seis años son los primeros de la educación básica, los dos períodos de nuestra adolescencia en la educación media (secundaria y preparatoria), y en la vida adulta, en seis años, la situación laboral se vuelve una completa incertidumbre.

Eso solamente hablando de la cuestión del tiempo, ahora pensemos en todo lo que sucedió en este sexenio, todas las reformas que se aprobaron y que en muchos sentidos  han cancelado la posibilidad de una vida de bienestar para la inmensa mayoría de los mexicanos, eso  sin contar los miles de asesinados y desaparecidos en los últimos dos sexenios. Seis años, sin duda, es el tiempo suficiente para marcar a una generación, de ahí la importancia de la participación y del voto informado.

Poner nuestro futuro, y nuestros destinos, en una primera instancia bajo la falsa consigna de que todos  son iguales, es una axioma, aparte de sofista, extremadamente peligroso, ya que esto produce desconfianza e incredulidad, bajo un teorema, que como espada de Damocles, cae sobre todos por igual. Y ayer pudimos constatar esa diferencia que si existe.

Pudimos ver un candidato que es un chiste, un junior con la única autoridad de saberse heredero de un trono que asume le pertenece, y uno de los delfines que no tiene otra carta, más que la de estar emparentado con el candidato presidencial mejor posicionado, y sólo uno de ellos mostró talante, conocimiento y un profundo amor al estado que por más de 40 años ha recorrido.

Joseán mostro datos, estadísticas, un perfecto sentido histórico de nuestra entidad. Cuestionó a sus adversarios, incluso habló del Proyecto alternativo de Nación, y demostró que el candidato oficial sigue siendo parte de este proyecto de continuidad de la pobreza, de la marginación, del saqueo de las arcas estatales, de los endeudamientos sexenales que tanto han desangrado al estado. Sólo él mostró una actitud patriotica y de verdadero compromiso social hacía la recuperación y eventual transformación de  las condiciones de vida en las que nos encontramos.

Hay que madurar hacía una ciudadanía más madura y responsable, que analice las propuestas y no los apasionamientos, los argumentos y no los logos, ver hacía adelante, no en lo inmediato. Escuchar y leer, para cotejar los proyectos que nos ofrecen.

Tenemos que producir un electorado, que a pesar de la edad que tienen los jóvenes, sepa distinguir  las demagogias y los proyectos de leguleyos y ladrones, del de las cifras y los compromisos, del de los acuerdos o los de la impunidad. Si bien es cierto que en este primer debate no se tocaron los problemas juveniles. También hay que hacer hincapié, en que los temas de salud, educación, seguridad y empleo son problemas intrínsicamente ligados a nuestro devenir como seres humanos, y por parte a los jóvenes.

Hoy Chiapas es el estado con mayor número de jóvenes, el estado de la generación de la esperanza, el estado que puede dar el ejemplo a la República en cuanto a poder desarrollar un voto más maduro, que nos permita diferenciar a quienes realmente pertenecen a la mafia del poder  y que no nos dejemos engañar, con ese absurdo dilema de que el proyecto necesita el carro completo para poder funcionar. Si eso tanto les interesaba, se hubieran preocupado de poner a los mejores elementos, sin embargo escogieron a los peores integrantes de la mafia. Si hay opciones, y están ahí debatiendo, confrontando ideas contra absurdeces y pleonasmos, cursílerias y esloganes repetidos al cansancio, no hay sustancia, no hay fondo, sólo parafernalia, fé; los ingredientes idóneos para regresar al oscurantismo y pepetuar el estado de cosas que permitieron hacer que la juniorcracia nos gobernara.

Sí hay una opción, la del voto informado y razonado, la de la congruencia del nacionalismo revolucionario al que el país tanto lo debe para la construcción de sus instituciones. La de la serenidad y el conocimiento, el de la información, y la estadística, el de los valores y la coherencia, para mí sin lugar a dudas, para el de las personas conscientes, ese candidato, ya quedó demostrado ayer, es José Antonio Aguilar Bodegas.

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