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Código Nucú / PRI: sin timón ni timonel

Código Nucú / PRI: sin timón ni timonel
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César Trujillo

 

Si algo le faltaba al Partido Revolucionario Institucional (PRI) es que al senador Roberto Albores Gleason —que se decía favorito del tricolor para abanderar la candidatura rumbo a la sucesión gubernamental en el 2018 y que presumía del respaldo de la nacional, que por cierto no se vio,— le reventaran las cosas en la cara. No sólo se trata del fracaso de su logística, ni de la violación a la libertad de expresión y la agresión a los periodistas que es sumamente lamentable por todo lo que se ha vivido en el país, sino que junto a ellos cabalga la violación a la Carta Magna, a las Leyes Electorales y a la Ley General de Desarrollo Social, que parte de las políticas de combate a la pobreza como un componente social implementado en México, o lo que es lo mismo: el paternalismo que sirve al PRI para captar adeptos y mantener a la pobreza como una fábrica de votos a favor.

Dos cosas se deben destacar posterior al evento del que ya se ha hablado en demasía: los priistas que insisten en que pasen inadvertidos los errores del senador, vendiéndolo como un político preocupado y víctima de sabotaje —sólo de su mismo equipo que se encargó de cavar su propia tumba al usar Prospera como un método de manipulación electoral— y los priistas que han repudiado la agresión a la prensa, el acarreo y la usurpación de funciones de Albores Gleason como líder del PRI en Chiapas, quien, hay que decirlo otra vez, ha usado todo el dinero del partido en promover su imagen.

Los primeros son los mismos de siempre: los aplaudidores que siguen creyendo que el peso de Albores Guillén va a catapultar al cachorro que se ha empecinado en ser un imitador del camino de Manuel Velasco, que en el 2011 llenó el Víctor Manuel Reyna, pero que se equivocan rotundamente en compararlos. Los segundos son la muestra de que el partido está dividido y urgido de cambios sustanciales, empezando por quitar al senador del frente luego de esta aplastante derrota en el estadio que deja al tricolor pésimamente parado en los comicios del 2018.

Una carta firmada por priistas de la vieja guardia, impresa en algunos medios, en la antesala del informe del senador, advertía a Enrique Ochoa Reza, líder del PRI nacional, del problema de seguir manteniendo a Albores Gleason en ese puesto privilegiado y parece que hasta le vaticinaron el fracaso. Otros priistas han criticado los excesos del senador en cuanto al permitir el ataque a la prensa, como Ángel Yuing, quien ha ocupado diversos cargos dentro del partido, y que señaló que “nadie que se diga hombre o mujer de razón, nadie que se ostente de defender las causas ciudadanas, puede ser cómplice de este tipo de prácticas ajenas a la democracia y al espíritu legítimo de nuestro partido”, repudiando líneas antes el ataque a los compañeros de la prensa y criticando las decisiones tomadas en su propio partido y en la forma de dirigirse por parte del equipo del senador.

Ahora ¿qué sigue para el PRI en Chiapas? ¿mantendrán desde la nacional a Albores Gleason como el representante del partido hasta el 2018 pese a sus constantes errores y garrafales decisiones? ¿qué destino seguirán los priistas que han repudiado los excesos del senador, que ha demostrado —simplemente— ser bandera del arribismo a costa de lo que sea? ¿podrían darse nuevos atentados a quienes están siendo críticos, exigiendo que se transparenten las cosas en el partido que empezó a fenecer desde que Albores Gleason tomó la batuta del tricolor? Yo recuerdo aquellas palabras del empedernido Jorge de la Vega, que leí en mis tiempos de universitario, cuando conminaba a los priistas que criticaban al partido y que diferían en el modo de hacer política de abandonar las filas, olvidando que en sus inicios el PRI se forjó con corrientes de derecha e izquierda.

Hoy veremos qué les dicen a aquellos que han mostrado una línea de pensamiento que difiere del modo de hacer política que trae el cachorro comiteco. Lo cierto es que no ver al líder nacional del PRI en el evento no es buen vaticinio. Algo se rompió en el PRI Chiapas desde la nacional. Si los rumores son ciertos, Ochoa Reza se irá también pronto y con él los que se sienten ungidos y favoritos. Menudo favor le hizo Albores a los que quieren tumbarlo. Acá aplica bien la máxima del escritor griego Plutarco: “Un ejército de ciervos dirigido por un león es mucho más temible que un ejército de leones mandado por un ciervo”.

 

Manjar

La recomendación de hoy: la novela “Por quién doblan las campanas” de Ernest Hemingway y el disco “Appetite for Destruction” álbum debut de la banda estadounidense de hard rock, Guns N’ Roses. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene  nada mejor qué hacer, póngase a leer.

 

@C_T1

 

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