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Calaveras 2019 / Artículo Único

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Angel Mario Ksheratto

 

La 4T

 

Cuatro narquitos

llevan los huesitos

de la 4T, que en pedacitos,

dejaron los “chapitos”.

 

***

 

Alfonso Durazo

En operativo fallido,

Belzebú soltó a Durazo;

infernal orden había cumplido,

pero llegó el telefonazo:

“¡Quieto ahí, malnacido!

Te ordeno darle un abrazo,

que es éste, un jefe chido;

no sueltes ni un balazo

o su abuelita, en un descuido,

te suelta un buen chanclazo.”

A la diestra del Cristo de

Macuspana,

danza alegre el jefe policial,

alabando la austeridad

republicana,

que impuso el líder chontal.

 

***

AMLO

De su tumba salió Juárez,

iracundo y contrariado;

navegó todos los mares

hasta encontrar al líder

mareado

y regresarlo de inmediato al

Hades.

Le halló en su cama, tumbado,

repitiendo del Benemérito, sus

bondades;

“tus locuras te han diezmado,

a nadie con mentiras disuades,

por tanto, Andrés, irás al infierno

por errado

y ser grande en mezquindades”.

Dicho lo anterior, Juárez cargó

al renegado,

quien añora sus fatuidades

entre las llamas a donde fue lanzado.

 

***

Rutilio Escandón

“Ni hueles ni hiedes, Rutilio;

debes por eso, ser llevado a la tumba;

no intentes pedir auxilio…

tus amigos se distraen en la rumba

festejando con el poder, su idilio.”

En brazos de la parca,

partió al más allá el gobernador;

dejó de Chiapas, ser el jerarca

quien en Derecho, fue doctor.

 

***

Manuel Velasco

Gozó de protección presidencial

mientras en vida, recursos desvió;

la muerte castigo al inmoral

y su orgullo laceró…

Entre pestes y gusanos,

se revuelca Manuelito;

todos sus gustos vanos,

valieron un pito.

 

***

Eduardo Ramírez

Sus ridículas publicaciones

provocaron a la flaca;

fue llevado a empellones,

al fondo de la cloaca.

Ahí lamenta Eduardo,

haber denigrado al senado;

no fue jaguar ni leopardo,

sino un triste gato manchado.

 

***

Noé Castañón

Recurriendo a su mala costumbre,

quiso a la muerte golpear,

más la parca le puso lumbre

y a la tumba lo llevó a roncar.

Entre lenguas de fuego,

Noé rumia su mala suerte;

secuestrar niños no es juego,

ni maltratar mujeres, divierte.

Llora muy desconsolado,

su cruel y triste destino;

no lo salvó el Magistrado

ni ningún otro padrino,

porque estaba muy cagado.

 

***

Brito Mazariegos

En las catacumbas de Arriaga,

yacen los huesos de Brito;

en su frente luce una llaga,

por no andar derechito.

Destituyó a placer a ediles

e impuso a sus cuates,

todos ellos trácalas y viles,

espurios, ignaros y orates.

Gime e implora

perdón y salvamento,

pero en mala hora,

se agrava su tormento.

 

***

Fiscal Llaven Abarca

En plena campaña electoral,

pilló la parca a don Jorge Luis;

en justicia no fue imparcial,

pasándose la ley por el jonís.

Los peritos del infierno,

investigan acuciosos

si murió por el invierno,

o por sus feos acosos;

su alma vaga por los valles,

repitiendo tristes oraciones

que ofrecen muchos detalles

de sus abusos y vejaciones.

 

***

Carlos Morales Vázquez

—¿Lloráis la muerte del traidor?

—No señora, lloro de alegría.

—¡Bien hacéis! Acabó el horror

de éste que, como arpía,

permitió el maldito terror

de los de su propia jauría—.

Así, la muerte lanzó a Carlangas,

al frío del ataúd y peso de la tierra,

a donde no le llevan fritangas

de los taqueros de la Sierra.

 

***

Emmanuel Cordero

Su sonrisa de torpe niñato,

apagóse con gritos de sus ñoras,

que sabiendo de sus flatos,

le arroparon como constrictoras.

Pero no fueron las alabanzas

las que lo mataron,

sino sus notorias transas

que, día a día, afloraron,

dejando pésimas finanzas.

Fue sepultado Emmanuel,

en el panteón de la ignominia,

donde su carácter cruel,

le carcome el redondel.

 

***

Rosa Elizabeth Bonilla

Su reelección le costó la vida;

doña Elizabeth Bonilla,

ya iba de salida,

pero recurrió a la grilla

para revertir su partida.

Ningún diputado dijo “pío”

cuando la muerte la elimina;

ni el todopoderoso Pío,

le salvó de ir a la letrina.

Inertes, sus huesos vagan confusos

en el infierno sombrío,

donde encuentra a reclusos

que a la cárcel envió el tío Pío.

 

***

Estrellas vanidosas

¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!, soltó la muerte,

cuando notó la vanidad

de las estrellas con suerte.

—A los dioses llamad,

que implantes yuxtaponerte,

no os salvarán de la tempestad,

ni de quedar inerte—,

advirtióles sin piedad.

Con todo y artilugios colgantes,

al cementerio las cargaron

cuatro edecanes galantes

que por ellas, no lloraron.

Queda de lección que los tacones,

son altos del pie al suelo,

pero no de los escalones

al ansiado cielo.

 

***

Juan Óscar Trinidad Palacios

Triste quedó la hamaca,

donde sus tripas balanceaba

el famoso Magistrado currutaca;

debidamente informada,

vino furibunda la flaca

para jalar al que la ley negociaba,

y que siempre vivió de la carraca.

Mil mentiras contó Palacios,

en tal de salvar el pellejo,

pero perdió espacios,

cuando le declararon pendejo.

En el seol defiende feminicidas,

implora por ladrones,

elabora leyes torcidas,

sin entender, todavía, razones.

 

***

Alcaldes “morenistas”

Al hoyo irán a parar

los alcaldes mutantes;

no dejarán de llorar

por haber sido tunantes,

a la gente transar

y a Pío, ofrecer votantes.

 

***

Óscar Gurría

No se lo llevó por pelón,

sino por hocicón;

no manda en su demarcación,

porque es mandilón

e ingenuo picarón.

¡Pobre doctor Gurría!

Vendió mil ilusiones,

promesas notariales suscribía

a todas las agrupaciones,

a las que siempre fingía.

No descansa en paz,

en ningún infierno,

por sinvergüenza y rapaz,

y por ser mal subalterno.

 

***

Súper delegado Aguilar Castillejos

Se las dio de agiotista,

pero no saldó sus cuentas;

de panzón pasó a golfista

con sus ínfulas flatulentas.

Se disfrazó de izquierdista,

para “ayudas” truculentas;

yace el súper delegado

en el fondo de un fría fosa,

perseguido y arrastrado,

por una ley tramposa

que él mismo ha aprobado.

 

***

Jesucristo de Macuspana

Crucificado fue por los judíos,

resucitado por tabasqueños;

¡ciudadanos!, cuidad que tus críos,

no vivan de torpes sueños.

 

***

Enrique Peña Nieto

Disfrazado de delincuente,

EPN quiso engañar a la parca;

no reparó que ya era cliente

—y de no muy buena marca—

de la reina de la región hirviente.

—No me engaña tu peluca,

rufián desvergonzado—

le sopló la muerte en la nuca.

Dicho eso, llevó al excomulgado,

a la ardiente casuca,

donde es bastante repudiado.

 

***

Felipe Calderón

Miles de almas encabronadas,

le persiguen entre llamas,

reclamando, muy indignadas,

por qué los lanzó a las flamas.

Azorado, el asesino Calderón,

declara que son solo colaterales.

—¡No te hagas, bribón!—,

le gritaron triunfales;

“debes pagar por matón,

por delitos electorales

y ser incurable borrachón”,

sentenciaron proverbiales.

Fue así como el sanguinario,

fue llevado al suplicio

donde convive con su adversario,

con quien comparte su vicio.

 

***

Vicente Fox

“No inspiraré a ninguno

para escribir tu calavera”,

díjo la muerte a “Ninguno”;

Ninguno, Fox se hacía apellidar,

y ninguno osó a éste, nombrar.

Bástale el dolor de su locura,

que la marihuana no cura,

ni se la pone dura,

lo cual ya es una tortura.

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